Hay días en los que por más que tratas de hacer las cosas bien… todo sale mal

Siempre he tratado de hacer las cosas de acuerdo a mis principios. No lo hago por quedar bien con los demás, sino sólo conmigo misma. Pero a veces, a pesar de que trato de que todo salga bien, todo sale mal. ¿Te ha pasado? Créeme, no es nada divertido ver que le pones empeño a las cosas y que al final resulta un caos. Recuerdo que al principio me sentía mal cada vez que me pasaba eso y hasta se me bajaban los ánimos. Pero como todo en la vida, se va aprendiendo poco a poco.

De todos los días se aprende algo

Como dije, siempre hay momentos buenos y malos. En los días buenos, no nos fijamos en todo lo que sucede, sólo nos enfocamos en disfrutar; pero cuando se trata de los días malos, sólo nos preguntamos por qué nos pasan esas cosas. Muchas veces son mensajes de la vida que nos están diciendo “hey, abre los ojos, date cuenta de lo que tienes que cambiar para que las cosas mejoren”. Pero como estamos tan enfocados en la desgracia, no vemos más allá de eso. Grave error.

Por muy malo que sea, no es el fin

Hay que dejar de ver todo lo malo como una desgracia y mejor tomar esas experiencias como un aprendizaje o un crecimiento personal. Créeme, de los errores se aprende y también ayuda a ser más fuerte. No te victimices y mejor busca siempre una solución o nueva estrategia para cada cosa que te propongas. A la larga, agradecerás todo eso y notarás lo fuerte que eres. Además, te sorprenderá ver la gran mujer en la que te has convertido.

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