Ghosting, la cruel forma de terminar una relación

Seguramente te estás preguntando qué es el  ghosting. Bueno, en otro tiempo le llamaban la “ley del hielo” y era una forma muy cobarde de terminar una relación. Actualmente esto se ha convertido en una costumbre cada vez más recurrente. Tanto, que seguramente te ha pasado. Crees que las cosas van de maravilla, intercambian números telefónicos, salen de cita, empiezan una relación y de repente… ¡nada! Él deja de buscarte. No te llama. Peor aún, te deja en visto y no contesta tus mensajes de texto. El chico “de tus sueños” de pronto desaparece sin dar explicaciones.

La era del ghosting

Esta expresión, que en español quiere decir “hacerse el fantasma”, ha ganado gran popularidad en los últimos años. En gran parte se debe a que es una práctica recurrente de nuestro tiempo. Incluso la tecnología podría tener mucho que ver,  pues ésta nos ha vuelto personas más solitarias. De hecho, existen aplicaciones que te ayudan a terminar con tu pareja para que tú no tengas que hacerlo. En otras palabras, el ghost, como también lo llaman, tiene que ver con la poca capacidad de enfrentarnos a un conflicto. Cada vez son más las personas que evitan dar la cara para poner fin a una relación.

Tratamos a las personas como mercancías

Aplicaciones de citas como Tinder y Grindr podrían tener mucho que ver con el ghosting. Estas aplicaciones nos permiten mantenernos ocultos y terminar relaciones sin dar ninguna explicación ni experimentar ningún remordimiento. Es decir, nos convertimos en personas cada vez más utilitarias, incluso al momento de amar. Lo terrible es que cada vez son más las personas que creen que pueden ignorar a su pareja como si ésta no tuviera sentimientos. En este contexto, empezamos a convertirnos en una sociedad poco empática.

Una experiencia dolorosa de la que nadie habla

Al no dignificar la relación poniéndole un final, las personas que se hacen el fantasma terminan por afectar la autoestima del otro. Pero el ghosting también afecta a quien lo hace, pues generalmente se considera a sí mismo insignificante para los demás. No solo se trata de personas con poco amor propio, también quienes recurren a esta práctica suelen ser individuos soberbios. Cualquiera que sea el caso, y seas víctima o victimario, hacerse el fantasma es una experiencia dolorosa de la que tienes que hablar. Por otro lado, siempre puedes optar por poner fin a la relación tú, si la otra persona  no se anima a hacerlo.

¿Tú has hecho o te han hecho ghosting?

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