Formas sencillas de aceptar a alguien tal cual es, si no lo estás logrando

Tolerancia y respeto son valores que nos inculcan todos los días. Somos seres individuales, irrepetibles, y así es cómo debemos vemos los unos a los otros. Sin embargo, en algunas ocasiones el tener preferencias especiales puede convertirse en algo difícil de aceptar para la sociedad y aún peor para tus amigos y familiares. Hay que aceptarlo: somos irrepetibles, tenemos diferencias y características que personales que nos hacen ser quienes somos y no tiene nada de malo. Ser diferente a los demás.

 Conocerlo antes de juzgarlo

Tener preferencias especiales no nos convierte en más o menos humanos. Al final, sabemos que existen seres humanos con diversos gustos, colores de piel, caras diferentes, culturas diferentes, religiones etc. Estas personas especiales se encuentran en nuestra familia, en nuestras amistades cercanas, en nuestro trabajo. Estas personas están en todos lados. La diversidad es lo que nos hace tan especiales. Puedes seguir siempre estas sencillas reglas como los católicos que predican amarse los unos a los otros. O simplemente quedarte a raya pues, nos guste o no, todos tenemos derecho a ser diferentes y ser amados tal cual somos. Conocer a las personas antes que juzgarlas puede ayudarnos a ser más tolerantes con los demás.

Aceptar las preferencias sexuales de los demás

Si a ti te dieran a elegir entre chocolate y vainilla, te aseguro que nadie te juzgaría por elegir tu sabor preferido. Pasa exactamente lo mismo con la preferencia sexual de las demás personas. Son preferencias. En ocasiones se limitan a un ingrediente de comida y en su forma más íntima, se extiende al género de la persona de la que te enamoras. Nadie es menos o más humano por amar a una persona del mismo sexo. Ni siquiera las personas que sienten que han nacido con el sexo equivocado.

Entender que hay otro tipo de pensamientos

Es cuestión de respeto, no tienes que amar a estas personas si no lo quieres. De hecho, tampoco tienes que descubrir si se trata de una preferencia que viene desde el nacimiento o conocer hasta el último detalle sicológico de esta persona. Es como si intentaras descubrir de dónde viene tu gusto por el chocolate. Hay tantas variantes en nuestros pensamientos y en la forma de ser de cada ser humano, que podrías pasarte una vida preguntándote por qué. No tienes que entender la razón, solo que existen todo tipo de pensamientos.

“A veces te enamoras de la persona, no de sus genitales”

Una vez, una chica me hizo este comentario y se me quedó grabado para toda la vida. El amor no se trata solo de tener una persona del sexo contrario o del mismo, es acerca del sentimiento entre dos personas. Enamorarte no es escoger de una lista ciertas características y verterlas en una persona, se trata de amar incondicionalmente porque somos seres humanos, hechos para sentir y dar amor.

 

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