FOMO: La adicción a las redes sociales, ¿la tienes?

Según un estudio en Estados Unidos, 13% de la población sufre de una tremenda ansiedad por saber qué es lo que está pasando en el mundo todo el tiempo. De ahí el término FOMO (en inglés: fear of missing out), traducción: miedo a perderse algo. La tecnología nos ha convertido en los presos perfectos. Nadie nos obliga a estar pegados a nuestros celulares o a la computadora portátil, pero es una adicción que ha ido incrementándose poco a poco estos últimos años. ¿Tienes una adición a las redes sociales?

Ansiedad social

En un principio fue idea de Snapchat, brindar la posibilidad de compartir una publicación, imagen o video que desaparece a las 24 horas de haberse publicado; después, casi todas las redes sociales fueron detrás de esa posibilidad. El éxito fue tan rotundo, que este mecanismo no tardó en ser adoptado por todas las redes sociales. No obstante, esta forma de dar a conocer tu vida ante los demás puede ser un factor clave para provocar adicción a las redes sociales. Se conoce generalmente como ansiedad social. Es el deseo constante de seguir conectados, informándonos en todo momento de lo que los demás están haciendo a cada minuto del día. De acuerdo a un estudio de la A&M Health Science Center College of Medicine de Texas, el estudiante promedio pasa de 8 a 10 horas matando el tiempo en su smarthphone

La adicción a las redes sociales es un mal real

El término FOMO solo es una forma más de llamar a un problema que se está suscitando cada vez con más frecuencia en la actualidad. Aunque no es oficialmente un padecimiento, los expertos aseguran que no es un “problema grave”, ya que no produce efectos adversos. El verdadero problema existiría sí una persona no fuera capaz de continuar con sus actividades diarias por estar pendiente de lo que pasa en sus redes sociales. Solo de esta forma la adicción a las redes sociales se convertiría en algo peligroso.

¿Quién tiene la culpa?

Las redes sociales hacen uso de estrategias de marketing neuronal para que sus aplicaciones sean realmente sencillas de usar. Esto es lo que las convierte en un peligro para las personas. Sin embargo, mucho tiene que ver la personalidad de cada usuario. Finalmente, cada ser humano procesa de diferente forma la información. Existirán entonces personas super adictas a las redes sociales y algunas otras que las visiten de forma más casual. La rapidez con la que la información nos llega favorece esta posible obsesión; sin embargo, cada persona es responsable de sus prioridades. 

Llegada esta conclusión, la adicción a las redes sociales puede ser un mal del que puedes deshacerte fácilmente. Establece un tiempo para ver tu smarthphone y no dejes que el día se te vaya solo en ello. Si dejaras de lado tus redes sociales durante un día, te darías cuenta del valioso tiempo que estás desperdiciando. Recuerda: tú tienes la última palabra; no te conviertas en la esclava de tus redes sociales.

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