Fingir que todo está bien cuando nada lo está; ¿cómo abrazar nuestro lado oscuro?

Quédate un momento en silencio y trata de escuchar hacia tus adentros. Escuchar respuestas del silencio es algo a lo que no estamos acostumbradas. Sin embargo, cuando nos deshacemos de esa voz que acosa intermitentemente nuestros pensamientos y abrazamos nuestro lado oscuro, podemos encontrar luz. Es en ese momento que nuestros monstruos internos pueden ser los sabios que nos indiquen el mejor caminos.

Suena como la cosa más disparatada del mundo, tener que conocer tus monstruos internos para encontrar el camino que tanto has buscado. Nos da miedo conocer nuestro lado oscuro, pues en realidad sería mostrar esa parte que no siempre está expuesta, pero permanece consciente en nuestra mente todos los días.

¿Conoces tu lado oscuro?

El fin de semana pasado, tuve que hacer una introspección obligatoria. Pocas veces alguien ha logrado decirme tantas cosas sobre mí misma sin conocerme. No estoy hablando de un vidente, sino de alguien un poco más tradicional. Fui a pasar un buen rato con una amiga a que nos descifraran la firma y la letra, con un grafólogo. La cita con el experto comenzó con un ejercicio super sencillo: escribir en un trozo de papel nuestro nombre, fecha, firma y un pequeño texto. Después, el grafólogo comenzó a desenmarañar el reflejo de nuestras personalidades fijándose en algunas características de nuestra escritura. Fue solo hasta que comenzó a descifrar mi firma que mi lado oscuro se asomó por primera vez en meses.

Fingiendo que todo está bien

Es impresionante de cierta forma, la cantidad de tiempo que pasamos día a día ocultando nuestro lado oscuro. Es solo en momentos de introspección cuando logramos sacar esos monstruos del clóset. ¿Por qué te estoy contando esto? Es sencillo, con esta “intervención” no deseada me di cuenta de que fingir que todo esta bien no sirve de nada si en realidad no lo está. Inconscientemente fingimos y nos convencemos de que ya pasamos el trago. Seguro te ha pasado de la misma forma que a mí. Piensas que la situación está controlada y nos olvidamos de que en este mundo no hay nada que podamos controlar más que nuestras emociones.

 Encontrar nuestro lado oscuro

Todos tenemos nuestro lado oscuro. Esa pequeña línea impenetrable para las personas del exterior. Después de uno de los momentos más incómodos del mundo, entendí que de nada sirve evitar ese aspecto de nuestra personalidad. Ir con el grafólogo a tontear y ver qué me decía de mi letra, me hizo darme cuenta de que dejamos algunos rastros de nuestros problemas en cosas tan banales como nuestra escritura. Todos los días están presentes para verlos, analizarlos, pero sobre todo para sanarlos, porque fingir que todo está bien de nada nos sirve.

Haciéndole caso a los monstruos

 

Los monstruos no se te presentan para espantarte y solo están presentes en tanto no sueltes el problema. Te acosan en tus insomnios y ratos libres, para que hagas caso de tus problemas y termines por resolverlos. Incómodo, desafiante pero muy cierto, pues al aceptar nuestro lado oscuro interior, podemos encontrar la paz mental que tanto necesitamos.

Quizá no aprendas a abrazarlos a la primera, pero por ahí dicen que la práctica hace al maestro. ¿Has visto en tu interior últimamente?

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