Evita relacionarte con un “Ceniciento”

En el mundo de las conquistas y el amor existe todo tipo de hombres. Los hombres que actúan como niños pequeños, los casanovas, los egoístas, los que tienen “mamitis”… En fin, La variedad es amplia, y con todos hay que mantener cierta reserva, pero del hombre que debes huir es el “Ceniciento”.

¿A qué nos referimos con “Ceniciento”? A los hombres mantenidos que están desesperados por amor y llenar su vacío interno. Además, siempre buscan ser las víctimas de la relación. Y para empeorar la situación si una persona no llena su vacío, de inmediato la reemplazan. ¡Ni loca sales con esos tipos! Evita relacionarte con un “Ceniciento” antes de que sea demasiado tarde. Te compartimos las señales más importantes para identificarlo fácilmente.

No tiene tiempo para él

Todas las personas por más enamoradas que estén, necesitan un tiempo para sí mismos. Una pareja normal sabría respetar tu tiempo y entendería cuando sales con tus amigas o simplemente quieres quedarte en casa. Para los cenicientos respetar el tiempo de cada persona es imposible. Si él se molesta por no verte o incluso insiste demasiado para estar contigo cuando tú no quieres, es una señal de que es “Ceniciento”.

Signos de codependencia

La codependencia es una enfermedad psicológica que consiste en perder la identidad propia. Los Cenicientos la padecen. Ellos quieren o anhelan dedicarse al 100% a otra persona. Para identificarlo, esta persona sería capaz de hacer lo que le pidas con tal de iniciar una relación y llenar su corazón.

Le tienen miedo al compromiso

Estos hombres son capaces de iniciar una relación, pero no de comprometerse. Realmente solo buscan a una mujer que les dé placer, besos y abrazos por un rato. Y seamos realistas, cualquier mujer puede hacer eso. Si después del coqueteo este hombre se lanzó demasiado rápido al segundo paso, entonces analiza sus actos. Construir una relación estable y duradera lleva tiempo, pero si este chico es lanzado probablemente solo es para pasar el rato.

No es totalmente abierto contigo

Una relación sana se basa en plena confianza. Se trata de confesarse sus temores, decir lo que les gusta, contarse sus mejores anécdotas, etc. No solo se trata dar o recibir cariños y caricias, si no de que el otro te abra las puertas a su mundo. Un “Ceniciento” tiene su vida personal muy privada y solo comparte lo que quieres escuchar.

¿Has conocido a alguien así?

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