Esto es lo hago cuando parece que no hago nada siendo mamá

Ser mamá es grandioso, pero sin duda, es la labor que implica más tiempo y dedicación, aunque digan que eso no es verdad. Muchas veces me han dicho que parece que no hago nada. Cuando mis amigas o familia van a la casa, se sorprenden de ver la casa tirada. La ropa sigue sobre el sillón, esperando el momento de ser doblada y guardada donde corresponde. A veces hacen comentarios irónicos como: “Quién fuera tú, te la pasas descansando cuando estás en casa”. La verdad, ser mujer, madre y profesional resulta más complicado de lo que en algún momento pude pensar. Si tú eres madre y estás leyendo esto, sabes de lo que hablo. Así que no te sientas mal, no estás sola ni eres la única a la que le hacen esa clase de comentarios idiotas.

Levantarme super temprano

Ellos dice que parece que no hago nada, pero lo que no saben es que me levanto antes que todos para dejar listas varias cosas. Los niños van a la escuela y tengo que apurarme a arreglarme antes de que ellos despierten. De lo contrario, una vez despiertos, sé que ya no tengo oportunidad de bañarme ni arreglarme para irme al trabajo.

Preparar el desayuno

Luego de que me arreglo, tengo que apurar a los niños para que se arreglen. Su padre tiene que irse antes al trabajo, por lo que yo debo llevarlos a la escuela. Una vez que están vestidos, los ayudo a peinarse para luego darles de desayunar. Sé que si no lo hago, podrían sufrir graves consecuencias a la larga. A veces prefiero sacrificar un poco de tiempo para poder dormir, para poder preparar el desayuno de toda mi familia.

Salir corriendo de casa

Sí, parece que no hago nada, pero luego de despertarme temprano y dejar listos a los niños, todos salimos de casa. Trato de que salgamos con anticipación, pues paso a dejarlos a ellos a la escuela y luego me dirijo al trabajo. Ah, en el camino entre la escuela y mi trabajo, paso a dejarle a cualquiera de las abuelas la comida de ellos. Ellas me apoyan yendo a recogerlos de la escuela y los cuidan mientras salgo del trabajo.

Ir a recoger a los niños

Una vez que termino mis labores del trabajo, paso al super cuando necesitamos víveres. Mi esposo casi no está en casa, entre el trabajo y los viajes de negocios, bien nos va si lo vemos cada tres semanas. Sin embargo, gracias a su buen trabajo, sé que podemos darles a los niños lo que necesitan. Lo demás, en mayor medida me corresponde a mí.

Explicarles el mundo

Llegando a casa, reviso la tarea de los niños y los ayudo a hacerla. Así esté cansada, me sienta mal, tenga cólicos o quiera comer, lo hago porque no quiero dejarlos a la deriva. Luego de hacer las tareas, los meto a bañar y mientras eso pasa, platicamos sobre lo que hicieron en el día y a veces les explico el por qué de algunas cosas.

Responder preguntas que a veces no sabes cómo

Por si eso no bastara, los niños a veces salen con ocurrencias que de verdad me sorprenden. Me piden respuesta pero debo reconocer que hay momentos en los que no sé qué decir. Sí, ya sé que parece que no hago nada, pero me gustaría ver quién sí puede responder a los niños y dejarlos conformes con esas respuestas. Además, hay que aprovechar un poco del tiempo para jugar, ver una caricatura juntos y leer cuentos antes de dormir.

Terminar tus labores en el hogar

Luego de “no hacer nada con los niños”, ocupo un poco más de tiempo para limpiar la casa. Hago la comida del día siguiente para llevarla con las abuelas de mis hijos. Preparo mis cosas para el día siguiente y pongo a lavar la ropa para que luego no me ganen las prisas.

Hacer algo por ti

Por si parece que no hago nada, ocupo un poco más de tiempo para “consentirme” al menos por unos minutos. Tomar una copa de vino, aplicarme alguna mascarilla para cuidar la piel. A veces me doy una ducha para descansar y así poder dormir. Sí, así son mis días. Días en los que muchos creen que no hago nada y por eso mi casa está tirada o descuidada.

Dormir super tarde

Una vez que terminé con todas mis labores como madre, como profesionista y como ama de casa, ahora sí, aprovecho unas horas para dormir. Cuando puedo descansar un poco más es un privilegio que no puedo desaprovechar.

Crianza invisible

Así como a mí me dicen que parece que no hago nada, sé que muchas otras mujeres viven situaciones similares. Solo nosotras, las que somos madres, sabemos de lo que se trata. Sí, podremos tener la casa tirada, tal vez a veces no nos arreglamos como las demás chicas sexys. Habrá pilas de ropa sobre la cama, pero si algo tenemos y las demás mujeres no es una gran satisfacción de ver a esos pequeños humanos vernos como lo mejor que hay en sus vidas. Sus ojos nos miran y brillan, esbozan sonrisas y dicen “te amo” muy sinceros. Sin duda, aunque parezca que no hago nada, sé que hago más de lo necesario con tal de ver a mis hijos bien.

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