Estas son las mejores formas de sacar el enojo cuando ya no puedes más

Las personas que dicen que estar enojada es malo pueden ir con sus comentarios a otra parte. Con todo respeto, estos últimos días he comprobado el daño que hace reprimir el enojo. Cuando algo o alguien nos hizo enojar y vamos guardando esa sensación, llegará el momento en el que ya no puedas más y explotes. Sacar la molestia es lo mejor que puedes hacer por tu cuerpo. La cuestión es hacerlo de la forma adecuada. Lamentablemente, llegar a la explosión es lo que muchas personas hacen. Evitan expresar su enojo y con ello vienen peleas, dolores de pecho y, sobre todo, un lapso de inconformidad emocional que no le viene bien a nadie. Así que te voy a contar algunas cosas que puedes hacer para sacar el enojo y que a mí me han estado funcionando.

Grita

Pero no le grites a una persona, mejor agarra tu almohada y libera esa horrible tensión que no te esta dejando en paz. Grita en el gimnasio, en tu cuarto, en el baño… No tienes que pensar en las demás personas si no hay nadie alrededor. Grita, hablo en serio. ¿Cuántas veces en tu vida lo has hecho? Te aseguro que lo haces solo cuando explotas, pero si lo haces antes, tu pecho dejará de sentir ese peso. Después de algunos gritos vendrá seguramente el llanto. No te detengas, solo siéntelo y saca todo lo que puedas.

Expresa tu enojo hacia quienes te rodean

Yo sé que no es lo políticamente correcto, pero si estás enojada puedes comunicarlo así a las personas que te rodean. Ahora,  es posible que se sientan agredidas por ti. Especialmente si estamos hablando de tus hijos, tu pareja o tus compañeros de trabajo. Sentir enojo es algo natural y no tiene absolutamente nada de malo. Aprende a sacarlo de forma constructiva y así nadie saldrá herido.

Clases de box

Hay ciertos momentos de la vida en los que puedes pasar por muchos lapsos de ira, tristeza, decepción y enojo. Tomar clases de box cuando estás pasando por un momento difícil es una excelente idea. A mí me ayudó muchísimo tener un costal para pegarle. Sé que suena de lo más trillado, pero a veces tenemos mucho más adentro de lo que creemos. Podría llegar un momento en el que ese enojo se convierta en un mal que arrase con todo tu cuerpo.

Rompe algo

Es liberador. Quizá no sea lo más ortodoxo de este mundo, pero si tienes algo a la mano que puedas romper, por favor no dudes en hacerlo. Rasga una playera, rompe una carta, una taza. Créeme, vale la pena sacar el enojo aunque sea tan ridículo como romper la taza que tienes en la mano. Ya después podrás ir a la tienda comprar una mejor. Solo intenta que no sea algo por lo que te puedan meter al bote (la ventana del vecino no, por favor).

No bebas, ve al gimnasio

Cada vez que sientas que vas a estallar y necesites hacer algo, no te quedes en casa, sal a caminar, corre con todas tus fuerzas. Verás cómo la adrenalina se convierte en tu mejor amiga. No le hagas daño a tu hígado, mejor elimina más toxinas yendo al gimnasio. Sácalo todo con una buena actividad. No te quedes estática.

Hagas lo que hagas no te lo guardes. El enojo puede generar una sencilla tos porque no quieres decir lo que piensas y se puede convertir en algo más grave, como una neumonía y muchas más enfermedades. Hazle caso a tus emociones y sácalas de una forma creativa. Verás como dentro de poco te sientes mejor. Sacar el enojo es lo mejor que puedes hacer.

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