Estar pegada al celular me causó muchísimos problemas de estrés

¿Cuántas veces el día revisas tu celular para ver mensajes, correos o cualquier red social? O, peor aún, ¿cuántas veces dejas de poner atención a algo o alguien con tal de estar viendo el celular? Yo no sabía que esa era la causa de mi estrés hasta que tomé unas vacaciones y me olvidé de él por cuatro días. Aquí te cuento cómo estar pegada al celular me causó muchísimos problemas de estrés. Tal vez tú también necesites una detox de tu smartphone.

Millenial vieja, pegada al celular

Podemos decir que yo soy una “millennial vieja”. Estoy todavía dentro del rango de la generación millennial, pero fui de las primeras, así que me tocó ver todo el cambio e invenciones de la tecnología. ¡El primer celular que hubo en mi casa era del tamaño de un tabique! (Y tampoco tiene tanto tiempo, millennial joven que me lees). El punto es que la tecnología cada vez avanza más y más y con ella aplicaciones, formas de comunicarnos que nos obligan a estar pegados a un aparato 24/7. ¿De qué hablo si la tecnología y las apps son la onda? Sí, yo también las amo el problema es cuando no te dejan vivir.

No solo lo digo yo

El problema con estar conectadas todo el tiempo es que dejamos a un lado elementos básicos de la vida, como dormir, comer bien y otro tipo de hábitos saludables. ¿No me crees? Ok, ¿cuántas veces te has desvelado por estar viendo algo en el celular? Querías ver ideas para tu outfit del día siguiente y de alguna manera terminaste viendo videos de perritos tres horas después. ¿Ah, verdad? O peor aún, te despiertas a medianoche porque alguien te escribió o comentó tu foto. El punto es que la Organización Mundial de la Salud realizó un estudio al respecto y los resultados dicen que 1 de cada 4 personas sufre trastornos de conducta vinculados con las nuevas tecnologías. Y los trastornos de conducta, terminan en estrés o cosas peores.

Contestar, contestar, contestar

Tal vez la única loca sea yo, pero cuando me di cuenta de que esto era un problema fue el día que olvidé mi celular y en verdad me sentía incompleta. ¿Cómo no iba a contestar los whats que me llegaran? Y no es que me lleguen miles y miles, pero sí me generaba muchísimo estrés. Y no sólo eso, cuando me llegaba un mensaje sentía una necesidad inmediata de contestarlo. Entre eso y estar viendo redes sociales TODO el tiempo, llegué a un nivel de estrés que nunca antes había tenido en mi vida.

¡No soy la única!

Pues ahora que investigué al respecto encontré que no soy la única. Según la OMS, las personas contestan 75% de los mensajes que les llegan en el momento, ya que se considera que no hacerlo es ignorar al remitente. Piénsalo, ¿cuántas veces te has sentido mal porque alguien te dejó en visto? O al revés, no le contestas a alguien y te arman todo un numerito. ¡Les damos demasiada importancia! Y por lo tanto, nos generamos estrés nosotras mismas. Así que claro que es muy bueno tener comunicación inmediata, pero tampoco pasa nada si no contestamos al instante. Si estás ocupada, tómate tu tiempo hasta que puedas contestar. Y si alguien no contesta, bueno, será porque está ocupado también.

Redes sociales

Este estrés generado por estar conectado todo el tiempo ha llegado a tal grado que ya existe un síndrome llamado FOMO. Por sus siglas en inglés: fear of missing out. Es decir, el temor (real) a no enterarse de lo que está pasando en el momento y a quién le está pasando. Ese miedo se vuelve tan grande que literalmente te roba la paz mental. Así que sí, qué buena es la tecnología para muchas cosas, pero no si olvidamos estar en contacto con nosotras mismas. Yo lo aprendí a la mala y ahora lo entiendo.

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