Esta es la razón por la que nunca recibirás una segunda oportunidad de mí

Espero que estar en los brazos de aquella mujer la otra noche te haya ayudado a diferenciar el amor de un capricho. De hecho, espero también que ese viaje de negocios del que me hablaste haya salido tan bien con esa otra mujer. Y claro que también espero que no vuelvas esta noche de nuevo a mi puerta pidiendo una segunda oportunidad de mí… Porque no te voy a dártela.

No vale la pena que le des una segunda oportunidad

Te aseguro que no vale la pena darle una segunda oportunidad a quien ya la ha tenido varias veces. Llorar por el chico que te ha hecho sufrir con sus mentiras, silencio e indiferencia no vale la pena. Tienes la capacidad de conseguir a alguien a quien sí le importes. Es tiempo de darle una segunda oportunidad a esa chica que ya ha pasado tantas horas llorando. Ya es tiempo de deshacerte de él y pensar en ti misma. Si sigues aferrada a él, un día en un futuro no muy lejano, vas a arrepentirte. En lugar de pasar tanto tiempo en oscuridad, podrías estar sanando y construyendo otra vida. Así que la próxima vez que él llegue a tu puerta pidiendo perdón, te mande miles de mensajes, un mail o intente darte serenata, recuerda que hubo un tiempo en el que pudo haber actuado de la forma correcta.

Es demasiado tarde

Creo que todos vivimos los primeros días y algunos meses de enamoramiento pensando: “Este es el bueno”. Hasta que el bueno termina siendo el incorrecto. Me pasó contigo esta vez. Creí que ibas a ser el hombre de mi vida. Por las flores que me traías para celebrar mis éxitos y por esas tardes tirados haciendo el amor en la alfombra. Creí que iba a ser la única para ti y viceversa. Hasta el día que tu celular sonó mientras te bañabas. Después de varias llamadas, esta chica te mandó un beso y una foto reveladora. No quise mirar, te lo juro que no quería, pero fue el timbre insistente de tu celular y ese tonto apodo que le pusiste a su contacto: Josh. ¿En serio? ¡Ni siquiera puedes pronunciar bien el inglés!

El que lo hace una lo hace dos veces

Hablamos y pensé que después de ese primer reto todo estaría bien. Creí que el miedo a perderme te haría reaccionar y dejarías tus amoríos. Me equivoqué, pues no solo tenías una chica más. Eres de ese tipo de hombres que se rodean de muchas mujeres, y yo pensé que era la única. Pero, ¿sabes qué?, ya no estoy dispuesta a seguir teniendo lástima de mí misma.

Tú me das pena

Me da pena que no puedas valorarme y que tengas que satisfacer tu ego con relaciones a medias. También me entristece haber sido una de esas mujeres inseguras, pero también estoy contenta porque me deshice de un niño que no sabe más que jugar a ser grande. Me da alegría saber que para ti ya no hay segunda ni tercera oportunidad. Sin embargo, para mí hay un camino nuevo, uno en el que no vas a poder meterte nunca. Agradezco que me deshice de tus mentiras, aunque fuera a la mala.

Así que no esperes que esta vez abra la puerta

Voy a tirar tus cosas por la ventana como si fuera una película. Voy a pintar mañana mismo el cuarto y a voltear el colchón. Voy a llenar la casa de cosas nuevas y a tirar todas tus fotos a la basura. No vuelvas el día de mañana a mi puerta, que esta ya no es tu casa. Agarra la maleta que te hice con lo más indispensable, tu cartera, tu rasuradora y tus tenis para que salgas corriendo de mi vida. Para ti ya no tengo segundas oportunidades.

El amor no daña a quien ama, por mucho que duela esa verdad. Recuerda que no importa cuánto te esfuerces por tener a alguien en tu vida, si no es la persona para ti saldrá disparada tarde o temprano.

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