Ese horrible monstruo llamado compromiso no es para todos

Estatus actual: soltera, con una decepción amorosa más y contando. Es imposible forzar al destino y las lecciones que vienen con él. Cada persona con la que te cruzas en el camino tiene un propósito, cada relación de amistad o amorosa te ayuda a avanzar. Las pruebas se hacen cada vez más grandes si decides evitar el aprendizaje. El compromiso definitivamente no es para todos. Aquí te cuento un poco más para que  identifiques si el compromiso es para ti o no.

La finalidad de tener una relación

Buenos y malos amores te ayudan cada día a ser quien eres y a avanzar así lo quieras o no. La prueba está en la experiencia. Piensa en los patrones que repites una y otra vez. Toma conciencia de que cada vez que vuelves a cometer el mismo error, la prueba se va haciendo más y más grande. Reconocer que no estamos en este mundo pululando solo por equivocación o suerte es preciso para volvernos personas más fuertes. He aprendido a reconocer que los patrones no se presentan porque seas una mala o buena persona, están ahí con el propósito de hacerte crecer. El día de ayer yo crecí un poco y comprobé que a veces dar un paso adelante por ti puede ser bastante doloroso.

Los patrones

Encontré un patrón que llevaba muchos años repitiendo desde mi última relación formal de muchos años. El patrón de “esperar a que las cosas mejoren o se resuelvan con el tiempo”. Con el paso del tiempo este patrón me llevó a sostener relaciones informales en las que no había un compromiso y los problemas no se hablaban. De mi parte existía el conformismo de pensar “todo va a mejorar”. En realidad, al principio yo no buscaba que estas se formalizaran. Sin embargo, el problema de tener una relación sin compromiso es que uno de las dos personas se encuentra siempre en terreno inestable. Igual que una semilla en la tierra, es imposible sembrar una relación humana sin involucrar sentimientos.

Creciendo a golpes

Todos sabemos cuando hay algo que no nos parece dentro de una relación amorosa o de amistad. Sin embargo, nos rehusamos a aceptar las tormentas que se presentan si alguna de las dos personas involucradas abren el dialogo a la inconformidad. Quizá llegue el momento de hablar las cosas, pero es imposible que una relación entre el necio que no quiere amar y el necio que se queda con este tenga un buen desenlace. Por otra parte, en algún punto llegará el final. Y si has estado en una relación similar, te aseguro que fuiste la necia que se quedó a recoger los platos rotos.

Esta vez no fue así

Siempre me imaginé siendo como una de esas heroínas de las películas. La chica fuerte que no se dejaba intimidar por nadie. Tristemente, en el ámbito sentimental este nunca había sido mi lugar. No obstante, por alguna extraña razón esta vez ya no estuve dispuesta a llevar todo a sus últimas consecuencias. Esta vez me escogí a mí, aunque el chico en cuestión tenía ya un buen lugar en mi vida y en mi corazón. Me encontré diciéndole solo un poco de lo que pensaba de nuestra relación y dándole las gracias por el tiempo invertido. Cómo es costumbre en los hombres orgullosos, se despidió de la forma más seca que pudo y ambos seguimos adelante.

Crecí un poquito

Pasé gran parte de mi juventud aventurándome en estas relaciones en las que me conformaba con lo que había. El día de hoy estoy harta y cansada de invertir mi tiempo y cariño en personas cobardes para amar. Es solo una opinión personal, pero no creo en la relaciones sin compromiso ni en las personas que se involucran en ellas sin sentimientos. Para mí una relación sin sentimientos solo me hace pensar en lo vacía que está la persona que la propone. Insisto: opinión personal. Lo que sí creo es que recibes el tipo de amor que crees merecer, por duro que suene esto.

¿Con quién quieres tener un compromiso?

Compromiso… Esa palabra que cada día es más difícil de pronunciar por un sinfín de personas en busca del amor. Hace unos días escuché un programa de radio, en el que discutían si salir con una persona durante seis meses era una buena señal para saber si un chico pretendía llevar la relación a un compromiso serio. En mi mente seis meses sonaban como una pérdida de tiempo. Me pregunté cómo una mujer en sus cinco sentidos se atrevía a dar su tiempo, cariño y entrega durante seis meses a una persona esperando que tal vez algún día esta se digne a tener una relación exclusiva. La verdad es que queremos tener un compromiso con otra persona cuando primero deberíamos tener el firme compromiso con nosotras mismas de no aceptar este tipo de comportamiento.

Crecer y lanzarte a dar pasos o tomar decisiones que nunca antes habías tomado duele. ¿Quién sabe?, dicen que la valentía trae consigo recompensas. Y aunque el día de hoy cerré una puerta que añoraba conservar entreabierta, la vida seguirá. Me convertiré en una mujer más fuerte y con los días menos rota y más feliz.


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