En estos días, algo de lo que más he resentido es tener lejos a mi BFF

Jamás imaginé todo lo que podía afectarme el tener lejos a mi BFF. Entiendo que conforme vamos creciendo y nuestras responsabilidades crecen, la vida da giros bastante sorprendentes. El problema es cuando situaciones ajenas son las que alteran nuestros planes o relaciones. Desde que comenzó la pandemia, tenía la esperanza de que este mal momento pasara rápido, pero ha sido todo lo contrario. En lugar de ver al final del túnel una luz de esperanza, parece ser todo lo contrario. En estos momentos, lo único que deseo es un abrazo de mi BFF.

 Todo comenzó …

Conocí a mi mejor amiga durante la preparatoria. Yo tenía muy pocos amigos y era muy seria. Un día durante una clase me senté junto a un grupo de amigos y así conocí a mi mejor amiga. De inmediato nos caímos bien y descubrimos que vivíamos a cinco minutos una de la otra. A partir de ese día íbamos y regresábamos juntas de la escuela. Además, teníamos historias amorosas parecidas, lo cual nos unió aún más.

Inseparables

Con el paso de los semestres, cada una tenía clases diferentes y un grupo de amigos que no siempre conectaban. Sin embargo, en cada decisión importante, cada problema o alegría que se nos presentaba, estábamos para apoyarnos una a la otra sin pedir algo a cambio. No obstante, cada vez que nos acercábamos más hacia el último semestre ambas sabíamos que tal vez ya no estaríamos tan juntas. Ella se interesaba por estudiar biología ya mí me fascinaba la idea de estudiar arte. Por tanto, cada una iría a una escuela distinta y horarios probablemente incompatibles. Al inicio de nuestras carreras lo temido no sucedió, procurábamos vernos durante todas las vacaciones del primer año de la carrera.

 Después, nuestra relación pasó a sólo hablar por teléfono

Sin embargo, con el paso del tiempo, la escuela, los deberes del hogar y el trabajo comenzaron a alejarnos un poco más. Cada una perdió el tiempo libre que tenía. Por ello dejamos de vernos tan frecuentemente. Ya no sabíamos hasta el último detalle de la vida de la otra. Tampoco nos enterábamos del nuevo galán, el coqueteo o las peleas con las demás amigas que teníamos en común. Esto causó muchas peleas entre nosotras, pues pensábamos que ya no éramos importantes la una para la otra. No obstante, siempre que se presentaba una situación muy difícil o cuando teníamos una noticia muy positiva, nos llamábamos para contarnos todo. En ocasiones teníamos llamadas que duraban horas interminables en las que nos contábamos de todo. Por ello, cada una se siente más tranquila en cuanto al tiempo que pasamos juntas.

 ¿Y ahora?

Sin embargo, en este punto de la vida, las cosas se dirigen hacia un camino que no sabemos exactamente hacia dónde va. Cada una tiene sus obligaciones y con esto de la pandemia, las cosas se complican aún más. A pesar de que tratamos de hablar todos los días o al menos una vez a la semana para contarnos los pormenores, el hecho de no vernos nos está afectando bastante. Antes, sabíamos que podíamos vernos aunque fuera una vez al mes, pero ahorita ni siquiera eso es posible. Sólo esperamos que las cosas pasen pronto y que todo esté bien para que podamos vernos y darnos un gran abrazo que mucha falta nos hace. 

Este video te puede gustar