Él quiere hijos pero yo no, ¿es el fin de la relación?

Hace 4 años conocí a un chico que en menos de lo que pensaba, me robó el corazón. En un principio, sólo nos enfocábamos en pasarla bien. Jamás imaginamos que terminaríamos juntos. Cuando comenzamos a andar, creímos que sería cosa de meses, a lo mucho un año. En todo ese tiempo jamás pensamos en si él quiere hijos o yo, pero con el paso del tiempo…

Decidimos irnos a vivir juntos

Luego de llevar un año de relación, estábamos tan enamorados que optamos por irnos a vivir juntos. Sabíamos que estábamos hechos el uno para el otro. Nos mudamos a un departamento y llevamos todas las cositas que teníamos. A partir de ahí comenzó una nueva aventura en la que ya nada más éramos él y yo. Ahora éramos las primeras caras que veríamos al amanecer, con quien compartiríamos el desayuno, nuestras preocupaciones y otras tantas cosas. Todo, incluso cosas que no había pensado hasta ese momento.

Sentía que estaba en el lugar correcto

Hablamos sobre los sueños que teníamos, nuestras ilusiones y todo lo que estábamos dispuestos a compartir. Cada día era una nueva aventura en la que nos sentíamos muy poderosos por tenernos el uno al otro.

* Yo no quiero hijos *

Mientras todo eso pasaba, estaba consciente de una sola cosa, yo no quería hijos. Ni con él ni con ningún otro hombre. Sí, disfrutaba de estar con él y deseaba tener una vida con él, pero nada más. Todo eso cambió cuando tocamos un tema del que jamás habíamos hablado.

Él quiere hijos pero…

Un día, mientras veíamos una película de una familia, él hizo un comentario sobre que le gustaría que nosotros formáramos la propia. What!!!!!! No podía creer lo que escuchaba. ¿Ahora qué voy a hacer si yo no quiero? En ese momento no dije nada, pero algo dentro de mí se empezó a sentir en una gran confusión.

Dejé que pasara el tiempo

Lo peor que pude hacer, fue que en ese momento no dijera nada al respecto sobre mi decisión de tener o no hijos. Simplemente dejé que él me dijera sus sueños e ilusiones respecto a ese tema. Sin embargo, cada vez lo veía más ilusionado con el tema y me causaba cierta preocupación, pues yo también estaba segura de la decisión que yo tenía. Me sinceré con él y le dije lo que yo quería. Él me escuchó, respetó la decisión, pero también esbozó su opinión. Así como yo quería una vida sin hijos, él quiere una con ellos.

Ahora sólo disfrutamos lo que dure nuestra relación, aunque sepamos que no será mucho porque nuestros planes no se van a sincronizar en ese aspecto tan importante.

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