El amor a distancia, ¿se puede?

Debo confesar que hace un tiempo pensaba que esto del amor a distancia era una forma muy linda de expresar “felices los cuatro”. Sinceramente, nunca creí enamorarme de una persona por medio de mensajes. Y mucho menos tener una relación a distancia.

La distancia es para tontos hasta que…

El destino juega contigo. Después de mucho tiempo de salir con patanes, quedé harta de salir con hombres que no valían la pena. Me dejé llevar por mis impulsos que, ciertamente, pocas veces me llevan a buenas decisiones. Fue un tanto extraña la forma como conocí a mi actual pareja. Difícil algunas veces, pero fue como aire nuevo. Lo conocí en la boda de mi prima. Un día antes del evento yo me encontraba buscando un vestido  para su boda. Por azares del destino encontré un vestido con las características perfectas para mí. Vestido rojo, corto, escote profundo, muy elegante. La verdad, encontrar ese vestido fue lo mejor que me pasó esa semana. Había tenido algunos días difíciles en la oficina a decir verdad.

En fin…

Llegué a esta ceremonia con el humor de una tía enojada con la vida. La verdad es que asistir a una boda no era el mejor plan para mi fin de semana, pero sabía que no podía echarme para atrás. Mi prima solo se casa una vez (o eso quiere pensar mi mente romántica). Durante la ceremonia religiosa, yo solo podía pensar en lo afortunada que era por estar presenciando una muestra de amor tan grande. Justo cuando esta se estaba acabando, noté a un chico mirándome de reojo al otro lado del salón. Él solo me miro unos segundos y sonrió. Unas horas después de la ceremonia nos encontrábamos bailando y llegó a mi mesa. Me invitó a bailar y pasamos el resto de la noche sonriendo, bailando y haciéndonos bromas.

Lo bueno dura poco

Es lo que ambos concluimos cuando nos dimos un último beso en la fiesta. Él vive en otro estado, al otro lado del país literalmente. Aún así, intercambiamos números y seguimos platicando. Fue muy extraño como sucedió todo, pues a decir verdad, este chico tenía características que mis parejas pasadas nunca tuvieron. Es un hombre escandaloso, su calor humano brilla a través de sus ojos e ilumina el cuarto con su sonrisa. Solo bastaron unas horas bailando para sentirme segura en sus brazos. Me sacó del mood que había tenido por meses de modo muy natural. Después, hablábamos todos los días de muchas cosas y tonterías. Pasaron dos meses para verlo de nuevo.

Fue mágico

Por alguna razón extraña, su trabajo lo condujo a la ciudad durante una semana. Y pasamos juntos esos días. Fueron verdaderamente mágicos. Tuvimos siete días maravillosos de paseos, tardes lluviosas en mi casa, idas al cine y cenas con muchas risas. Su sonrisa no me dejaba mantener los pies sobre el piso, era simplemente fantástico la forma en la que congeniábamos. Al llegar el último día ambos no podíamos con la desolación, decidimos tener una relación a distancia y ver qué tal iban las cosas.

Nos comprometimos

Nos visitábamos cada dos semanas. En ocasiones yo iba hasta su ciudad y otras veces él me visitaba. Hablamos todos los días por redes sociales y compartíamos nuestro día. La verdad es que la mayor parte del tiempo las cosas salían por arte de magia. Mis amigas estaban sorprendidas, por primera vez en mi vida estaba completamente enamorada. Mis ojos brillaban todos los días que estuve con él y el lapso que duró nuestra relación.

¿El amor a distancia se puede?

Claro que sí, es una experiencia que todos deberíamos tener en algún momento. Amar a alguien a distancia es diferente y enriquece el alma. Amas verdaderamente, incluso sin tener a la persona cerca. Por supuesto que en ocasiones es algo duro no tener a la persona que amas cerca. Definitivamente tener un amor a distancia no debe ser para siempre. Sin embargo, es igual de complicado que tener a tu pareja cerca. Hay que cultivar el amor todos los días, preocuparte por la persona, compartir experiencias, dedicarle tiempo. Para que una relación a distancia funcione se necesitan dos personas dispuestas, mucho amor y constancia. Puedes durar mucho tiempo de esta forma, aunque claro, todo tiene un límite.

Para mí este lo fue

Debo confesar que para mí, tener una relación a distancia era perfecto, pues me dejaba conservar mi ritmo de vida y me acostumbré a tenerlo cerca sin que estuviera físicamente. Sin embargo, mi vida dio un giro, pues tuve la oportunidad de irme a Europa por un año. Esto ponía en riesgo la relación pues ya no podría ir a visitar a mi novio cada dos semanas o cada mes. Esta era una oportunidad única para mi carrera, así que lo hablamos por varias semanas y decidimos acabar la relación. Dejarlo ir me partió el corazón, sin embargo ambos sabíamos que ese año fuera me podría llevar a otros planes de vida y no queríamos arruinar nuestro lazo de esa forma.

Escoger el rumbo de tus pasos a veces no es nada sencillo. Cierras algunas puertas y se abren otras, mi amor por este hombre es grande. Duramos un año a distancia, pero nuestra dirección no iba hacia el mismo lugar. Estoy segura de que si este chico es realmente para mí, un día, sin forzarlo, volverá a mí. Mientras tanto, seguiré con mis planes y mi vida, amándolo mucho a distancia.

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