El acoso laboral no viene solo de ellos, también ellas lo hacen

Es preocupante la manera en que nos estamos desenvolviendo como sociedad. Nuestros padres nos dejaban salir solos a la tienda sin preocupación alguna. Ahora ya no es así, no pueden salir los niños a la tienda solos, sin el temor de no volver a verlos. Lo mismo sucede con el acoso, cada vez es más frecuente y lo peor es que no solo los hombres lo practican, también ellas lo hacen. Así es, el machismo y la desvalorización no es algo de lo que solo ellos tengan la culpa.

Sociedad podrida

Se nos hace fácil echarle la culpa solo a los hombres de todo lo que pasa. Si una mujer sufre violencia, el hombre es el responsable. Si una familia se separa, es culpa del hombre. Ojo, no estoy defendiendo a los hombres ni estoy en contra de las mujeres. Lo importante es aceptar que el grado que creemos que ellos tienen de maldad, también lo tienen algunas mujeres. En estos días, el tema del acoso ha estado muy fresco. Te enteras de que una mujer que se desenvuelve en el mismo medio de trabajo que tú ha sufrido violencia por alguien cercano. Sin embargo, puedo decir que el acoso es algo que también ellas hacen.

Tachadas de locas

Antes de hablar sobre esa experiencia es importante recalcar que muchas veces por el simple hecho de ser mujeres nos tachan de locas. Si vamos en contra de lo que todos esperan que hagamos, somos locas. Cuando una chica anda tras de tu novio, la llamas loca, zorra o puta. Bueno, en pocas palabras a veces se nos hace más fácil ver como enemigo a una mujer. En lugar de apoyarnos, optamos por echarnos más tierra entre todas. Lo más común, al hablar de acoso en el trabajo, es cuando una mujer siente que otra es su rival en cuanto al ámbito laboral. Así que como ves, no es solo cosa de hombres, también ellas acosan.

¡También ellas lo hacen!

La experiencia más cercana que tuve, fue con una amiga. Ella entró a trabajar muy entusiasmada y con muchas ganas de aprender. Al lugar al que llegó, la recibieron bien casi todos. Una de las personas que formaban parte de su equipo fue la única que desde un principio se portó muy mal con ella. Sentía que era superior a ella y en lugar de apoyarla enseñándole lo que necesitaba para hacer su trabajo, sólo la criticaba. Llegó a hacerle comentarios ofensivos respecto a su persona y a la labor que desempeñaba.

Siempre buscando evidenciarla

En cada oportunidad que tenía, no perdía el tiempo buscando evidenciarla con tal de que mi amiga fuera la que quedara en mal. Si tardaba un poco más de lo establecido en entregar su trabajo, avisaba a los altos mandos. Cuando tardaba en contestar un mensaje, también la dejaba en evidencia. Incluso llegó a acusarla de hacer mal su trabajo y al momento de hacer la acusación, hablaba sin fundamento alguno. Lo digo porque cuando mi amiga tuvo esos problemas fue por algo que iba más allá de lo que ella podía hacer o no.

Vivir con una máscara es complicado

Esa mujer solo tenía esas conductas cuando sabía que los altos mandos no estaban presentes. Si los jefes se encontraban ahí, ella mantenía una actitud completamente diferente. Era amable, le pedía las cosas por favor; jamás lo hacía como era su costumbre. Por fortuna, en su trabajo se fueron dando cuenta de la situación y gracias a que mi amiga tenía las pruebas suficientes, tuvo de donde apoyarse para defender su postura.

Ahora mi amiga está feliz en otra empresa. Por desgracia, el acoso que recibió por parte de esta mujer, le dejó algunos problemillas de salud. Entre ellos, colitis nerviosa, como consecuencia de toda la presión y mala leche que recibía de esa mujer.

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