Dime de qué te enfermaste y te diré que chakra tienes desequilibrado

Los chakras son ruedas luminosas que se encuentran en nuestro cuerpo. Estos pueden girar a diferentes velocidades según nuestra vibración, en cada persona se mueven diferente. Chakra significa “rueda” o “disco”. Para las personas que creen en la vibración y la energía son puntos específicos en los cuales la energía vibra o late. Si tienes energía atorada en alguno de estos chakras tu cuerpo reacciona generando una enfermedad. Es un aviso de que algo estás haciendo mal energéticamente.

¿Vibras alto o bajo?

El nivel de vibración de cada persona depende de sus emociones y sentimientos. Sobre todo de la actitud que tiene en la vida en general. Por tanto, vibras alto cuando estás en un estado de calma y bienestar; cuando tienes salud y tomas la vida como un regalo. En cambio, vibras bajo cuando todo te molesta. También cuando piensas que las enfermedades son un castigo, estás deprimida y enojada por todo. Las enfermedades para las personas que creen en energía solo son avisos para que puedas trabajar algo en tu vida. Por ejemplo: si te enfermas mucho del estómago, significa que estas guardando tus emociones. Hacerlo te estresa y te enferma al grado de crear colitis, diarrea y un montón de malestares y alteraciones.

Esta es una breve guía de las enfermedades que puedes generar si algún chakra esta desequilibrado.

El chakra raíz es el primero

Se encuentra en la base de la columna y se relaciona con las glándulas suprarrenales. Estas producen la adrenalina, la hormona que ve por nuestra supervivencia. Cuando este chackra está desequilibrado puede provocar dolor de huesos, caderas, problemas en la sangre y sistema inmune. En cambio, cuando se encuentra equilibrado la persona tiene mucha seguridad en sí misma, se cree capaz de satisfacer sus necesidades materiales y está feliz con su vida.

El chakra del sacro es el segundo

Se encuentra entre el ombligo y los genitales. Es el vórtice sexual donde están los órganos reproductores. Este chackra se ve afectado cuando tienes sentimientos de culpa o eres una persona controladora. Esto puede afectar órganos como la vejiga, intestino grueso, útero y aparatos reproductores. También refleja problemas con tus relaciones amorosas, la creatividad y la pasión.

El tercer chakra corresponde al plexo solar

 Se encuentra entre el ombligo y la base del esternón. Cuando se desequilibra produce daños en el páncreas, vesícula biliar, estómago, intestino delgado y la parte media de la columna. Este chackra también está relacionado con tu vida emocional. Reacciona ante la rabia, el miedo, la adicción al trabajo, el ego, la inseguridad y el miedo a la soledad.

El cuarto chakra es el del corazón

Además del corazón, también rige pulmones, vasos sanguíneas, costillas, pecho, diafragma y la parte superior del esófago. De hecho, este puede desequilibrarse cuando las personas son posesivas. No se sienten dignas de recibir amor o están enojadas con sus propias emociones. Además de crear afecciones en los órganos que rige, el dolor, congestión y aires en el pecho son de lo más comunes.

El quinto chakra es el laríngeo

La tiroides y paratiroides, la boca, oídos, garganta y las vértebras cervicales están regulados por este vórtice. Finalmente, el bloqueo de este chakra puede generarse por la falta de comunicación, que no te expreses o que hables de más. El equilibrio solo se logrará cuando tomes control de tu propia voz.

El sexto chakra es el tercer ojo

Ubicado encima del entrecejo, rige la glándula pineal, ojos y cerebro. Su desequilibrio se da cuando no existe el espacio para el silencio en tu mente, cuando eres sumamente autoritaria y te sientes el centro del mundo. Se regresará al equilibrio cuando aprendas que eres parte de un todo, cuando dejes fluir los problemas y sueltes aquellos que traes cargando.

El séptimo es el chakra de la corona

Cuando este chakra se desequilibra se produce agotamiento crónico. Epilepsia y mal de Alzheimer están asociados a este centro que puede regular cualquier órgano. Para regresar al equilibrio es preciso recurrir a la espiritualidad, la conexión que tienes contigo misma. También dejar fuera el miedo que rodea tus días, conectarte con Dios o con la fuente universal de energía.

Si tú crees en la energía del universo es hora de poner manos a la obra. La enfermedad solo es una señal que te da el cuerpo de lo que debes mejorar en tu vida terrenal. Abre los ojos y encuentra tu equilibrio.

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