Diferencias en la forma de coquetear y ligar entre los chavos de antes y de ahora

Coquetear y ligar es una de las cosas que todos hacemos en alguna etapa de nuestra vida. Mientras unos empiezan desde temprana edad, otros nos animamos con varios añitos encima. Sin importar el momento en el que empecemos, es importante decir que conforme pasa el tiempo, todo cambia. Algunas cosas mejora y otras, pues, parece que se vuelven patéticas.

La juventud

Sin importar la época de la que hable, la juventud es una etapa importante por la que todos pasamos. Cuando somos jóvenes, nos emociona que alguien nos corteje. Saca su mejores (o peores) trucos de conquista. De eso dependerá el éxito que tenga, no sólo con uno o una; sino que también influye en las relaciones siguientes. Hay quienes se desmotivan y ya no quieren saber nada del amor. Otros prefieren seguir buscando la fórmula exacta para llegar al corazón de la persona en cuestión. Sin embargo, en lo personal, creo que ahora se ha perdido mucha de esa magia. Antes todos teníamos que pensar bastante para lograr nuestro objetivo. Ahora parece ser más fácil, pero también menos importante.

Antes…

Dejando de lado todos esos peluches, tarjetas con mensajes super cursis o las serenatas, había muchas otras maneras en las que un chico o chica buscaban seducir. Nosotras, por ejemplo, amábamos mandar cartitas a esa persona. No nos importaba amanecer con dolor en la muñeca de tanto escribir. Tampoco le dábamos mucha importancia a pasar mil horas buscando una tarjeta que fuera LA tarjeta. Incluso pedíamos consejos a nuestra madre para preparar un delicioso platillo y compartirlo con esa persona especial. En el caso de ellos, aun con pena, se acercaban a nosotras aunque estuviéramos con nuestra bolita de amigos. Vaya que se arriesgaban a que les dijéramos que no. Pero ahí estaba el chiste, la emoción, la chispa. También acostumbraban mandar notitas en las nos pedían vernos a la salida de la escuela. O si los invitábamos a nuestra casa, iban super arregladitos con flores en mano para dar una buena impresión.

Buenos tiempos

No cabe duda de que eso era grandioso. La relación era directa, o con ayuda de los amigos. A lo que voy es que lo hacíamos de modo que no había un intermediario (el celular, por ejemplo). La chispa que se encendía era super divertida. Incluso, aunque el chico o la chica no fueran tan agraciados, por lo que hacían podían conseguir que su crush se fijara en ellos. Las cosas eran increíbles, desde las primeras miradas hasta la salida por una limonada.

Ahora coquetear y ligar ya no son lo mismo

En la actualidad, eso bonito se ha perdido. El celular ha llegado para inmiscuirse en nuestras vidas de una manera bastante compleja. Ahora vivimos pegados al celular con la idea de comunicarnos con los demás. Lo curioso es que dejamos de comunicarnos con los que tenemos al lado por enfocarnos en los que no están cerca. Si hablamos de relaciones, ¡pfff!, parece que están más dañadas que en cualquier otro momento. Muchas parejas tienen la idea de que si en sus redes sociales no se habla de ellos, la relación no cuenta. Incluso quieren que se ponga “tiene una relación con”, para que valga. El ligue ha dejado de ser igual, ahora se da por medio de apps. Sin duda, coquetear y ligar ya no tienen el mismo sentido. Lo peor es que se vive solo dependiendo de lo que se ve o se dice en las redes sociales, cuando antes ni siquiera nos preocupaba quién sabía o no. Ahora, estamos pendientes de que nuestra pareja nos mande mensajes y conteste lo más pronto posible. Irónicamente, al estar juntos, nos ignoramos por estar pegados al celular. Pocos son los que siguen comprendiendo cuánto vale una relación de verdad.

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