Descubre cómo los celos se han convertido en tu cárcel

Casi siempre, los celos son una muestra de cuidado, amor y protección hacia alguien especial. Sin embargo, cuando son excesivos pueden convertirse en una actitud autodestructiva. Entendemos que no quieres que ninguna mujer toque a tu chico, pues es tuyo y de nadie más. Pero cuando celas de manera desmedida es como una piedra en la relación, pues tu inseguridad y desconfianza se ve reflejada. Evita ser prisionera de tus propios celos y comienza a disfrutar de una relación saludable. Te compartimos cuatro señales que indican cuándo los celos se han convertido en tu cárcel y cómo evitarlo.

Consideras todo como una amenaza

Eres prisionera de tu propia inseguridad, desconfianza y miedo. Cualquier chica o situación te da una mala espina y lo consideras como una amenaza. Te es imposible no imaginar una escena romántica de tu pareja con otra mujer. Esto puede dañarte como persona y también a tu relación. Lo mejor que puedes hacer es calmarte y pensar que entre todas las mujeres esa persona te eligió a ti. Su relación podría ser aún mejor.

Expulsas todos tus sentimientos

Es imposible guardarte tus celos, pues aunque puedas retenerlos en ese momento, te sentirás atrapada al quedarte callada. Necesitas expulsarlos para sentirte mucho mejor. Sin embargo, es preciso que encuentres el modo adecuado, para no guardarte tus sentimientos lo que podría llevarte a una depresión. Si deseas evitar que tu pareja se moleste o se sienta atacada lo mejor que puedes hacer es escribir cómo te sientes en una hoja de papel. Esos pequeños celos sin sentido merecen ser contados para ti misma. Hasta podrías quemar esa hoja de papel para “deshacer todo lo malo”.

Controlas su espacio y actividades personales

Intentas reducir las salidas con sus amigos, su espacio e incluso su tiempo solo para tenerlo vigilado. Para la persona que es afectada por los celos incluso en sí misma comienza a sentirse atrapada. Este comportamiento representa la seguridad que no puedes obtener por ti misma. Pregúntate: ¿Me gustaría que mi novio me prohibiera salir con mis amigas? Ponte en su lugar, y créeme que él sentirá un gran alivio.

Tienes su agenda personal

Obviamente, tu pareja te avisa dónde está o lo que hace, pero tú ya tienes una agenda de sus actividades. Quieres asegurarte que realmente está en ese lugar y exactamente a esa hora. Esta es una gran señal de que eres una celosa compulsiva. Buscas tener posesión de su persona a toda costa y no eso refleja una conducta patológica. Recuerda que ambos tienen derecho a actividades personales, familia y amigos.

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