Deja de pensar que tu madre es el ser más perfecto sobre la Tierra

Es gracioso analizar toda la responsabilidad que ponemos en los hombros de mamá. Desde el día en que nacemos, ellas dejan de lado muchas cosas con tal de ayudarnos a cubrir nuestras necesidades. Todos vemos a nuestra madre como el ser más perfecto, el que siempre tiene la razón, el que no se equivoca y siempre nos dice qué hacer por nuestro propio bien… Bueno, creo que eso no es del todo cierto.

Quítate la venda de los ojos

Si algo he aprendido en este tiempo, es que mi madre no es el ser más perfecto. Es un ser humano, como tú o como yo y eso significa que puede equivocarse, cometer errores y no siempre tener la razón. Lo malo es que hay hijos que no aceptan eso y ven a sus padres como seres perfectos. Ojo, con esto no estoy diciendo que por ver los defectos en nuestros padres signifique que no los amamos. Más bien, los amamos de verdad, los vemos como los seres que son y los aceptamos con sus virtudes y defectos.

Mamá no siempre tiene la razón

Como madres, somos capaces de hacer muchas cosas con tal de ver bien a nuestros hijos. Lo malo es que a veces no sabemos diferenciar entre lo que es aceptable y lo que no lo es para su bienestar. Con tal de verlos felices, plenos, contentos, podemos hacer miles de locuras.

No cumplamos sueños frustrados en los hijos

Como mamá, es importante que sea consciente de que mis decisiones y mis sueños son solo míos. No tengo por qué trasladarlos a la vida de mis hijos y obligarlos a que ellos sean los que los llevan a cabo. Muchas veces nos aferramos tanto a algo que ya no nos importa si nuestros hijos son los que cumplen ese sueño y obvio nosotras los apoyamos. Dejemos de ser egoístas y no pretendamos que ellos cumplan lo que nosotras no pudimos.

No somos el ser más perfecto

Como mamás, tenemos el super poder de curar un raspón con un poco de saliva. Un abrazo nuestro es el mejor escudo protector. Sin embargo, eso no nos quita el hecho de que de vez en cuando nos equivoquemos. No siempre tomamos la mejor decisión, no siempre seremos las que tengan la mejor respuesta.

Como madres sólo queremos tener la fuerza necesaria siempre para poder sacarles adelante. Deseamos lo mejor para nuestros hijos y tal vez en ese camino metemos un poco la pata. No nos juzguen, más bien, compréndannos y acompáñennos en esta travesía.

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