Decisiones indecisas que terminan siempre en lo mismo, ¡pfff!

Tal vez en más de una ocasión has tenido que tomar una decisión sobre algo específico. Lo malo es que en algunas cosas cotidianas siempre terminas con decisiones indecisas. Me refiero a esos momentos en los que sabes que debes tener una respuesta, pero no sabes cuál es la mejor. A veces, con tal de no quebrarte la cabeza terminas decidiendo lo más simple. Sigue leyendo y entenderás de lo que hablo.

Series

Todas tenemos una serie favorita, o varias, dependiendo del género de cada una. A mí, por ejemplo, me gusta Club de cuervos, Dark, Pretty Little Liars, You y otras más. Gracias al éxito que han tenido, las plataformas sacan cada día nuevas propuestas. Algunas nos atrapan solo por el título, otras porque hemos visto a algún actor en otro papel. También pueden atraernos por los cortos o porque escuchamos buenas críticas. A veces nos decidimos a ver alguna de las nuevas propuestas. Lo curioso es que cuando terminamos esa serie y pensamos ¿ahora qué sigue? Muchas veces recurrimos a lo más práctico. ¡Exacto!, ver de nuevo la serie que hemos visto ya más de 10 veces. Lo mejor es que aunque ya nos la sepamos de memoria, nos sigue causando la misma emoción de la primera vez.

Lavar la ropa y no guardarla

Tal vez has visto más de un meme en donde hay un niño con ropa sobre la cama durante el día. Al llegar la noche mueve la ropa a una silla para poder dormir. Bueno, seguro tú o alguien muy cercano hace algo similar. Yo, cuando estaba en la secundaria, recuerdo que llegué a hacer eso. Lavaba ropa y solo la iba amontonando. Cuando necesitaba algo, buscaba en el inmenso bulto y lo usaba. La lavaba y la prenda volvía exactamente al mismo sitio. ¡Irónico no crees!

¿Qué tal un cambio de look?

Entre las decisiones indecisas más comunes está la referente a un cambio de look. No importa si es un corte de cabello o un tinte nuevo. Creo que todas las mujeres hemos pasado por algo así. Nos vemos un día al espejo y ya no nos gusta nuestro aspecto. De buenas a primeras buscamos algo novedoso y no nos estamos quietas hasta que no llevamos a cabo esa idea. El primer día, ya con el cambio, nos sentimos super. Sin embargo, con el paso de los días nos empezamos a arrepentir y extrañamos lo que ya fue. A veces, regresamos a lo mismo; aunque tengamos que esperar mucho tiempo.

¡Comida, comida!

La mujer que diga que no le gusta la comida, de verdad no sé qué hace en este mundo. Probar diferentes platillos es una de las mejores cosas que podemos hacer en la vida. Entre las peores decisiones indecisas que llegamos a hacer es comer y luego no hacerlo. Para ser más clara. Una etapa de tu vida optas por deleitar tu paladar con deliciosos chocolates, espagueti o unos deliciosos tacos. Luego, te entra la culpa y decides estar a dieta. Una vez que logras tu cometido sientes que puedes comer algo sin riesgo alguno. Entonces caes en un círculo vicioso de comer, dieta y volver a comer. ¿No te ha pasado?

¿Qué me pongo?

Vas a salir con tus amigas y desde días antes te pones a pensar qué outfit llevarás. Has decidido un atuendo y todo marcha como lo has planeado. Llegado el día, te pones esa ropa, pero empiezas a sentirte incómoda. Cambias por algo más light. Luego, notas que sigues sintiéndote extraña y como outfit final optas por llevar los mismos jeans cómodos de siempre. Más vale viejo conocido que nuevo por conocer.

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