Cuando te has cansado de todo, lo mejor es darte un respiro

Nadie dijo que la vida fuera sencilla y seguramente lo has comprobado en más de una ocasión. De una o de otra forma se presentan obstáculos que te hacen replantearte muchas cosas a lo largo del camino. Sin embargo, cuando has tenido una carga pesada durante mucho tiempo, llega un punto en el que dices: ¡No más! A partir de ese momento sabes que darte un respiro puede ayudarte a ver con nuevos ojos todo lo que te rodea.

Ninguna vida es más sencilla que otra

Recuerdo que en la prepa tuve muchos amigos con los que compartía diversión, estudios y experiencias muy personales. Algunos solo me conocían para asuntos de relajo y era común que me dijeran que mi vida era un sueño. De hecho, varias veces una chica me dijo que deseaba tener una vida tan sencilla como la mía. Aunque traté de evitarlo, cuando la escuché decir eso solté una carcajada. De verdad no entendía qué le hacía pensar que mi vida era fácil. El hecho de que siempre trajera una sonrisa en mi rostro no significaba que tuviera la vida soñada. Más bien se trataba de cómo veía y manejaba las situaciones que vivía.

Una sonrisa no siempre significa alegría

Desde pequeña, mi abuelito me enseñó que era mejor enfrentar la vida con una sonrisa. A pesar de las adversidades, lo ideal era tener la cara iluminada para enfrentar lo que pasara. Tener la cara apachurrada no me ayudaba a solucionar nada y por el contrario, podía hundirme más en la preocupación. Bueno, eso decía él, entonces era mejor tener una sonrisa para enfrentar todo. Sin embargo, cuando la carga es muy pesada, después de un tiempo ni la mejor sonrisa ayuda. Bien dicen por ahí que todo tiene un límite, y sí, el mío ya estaba llegando.

Cansada de todo

Aunque trataba de ver todo de manera positiva y obtener un aprendizaje para la vida, después de un tiempo comencé a cansarme. Estaba harta de que a pesar de dar mi mejor esfuerzo, la gente fuera malvada. Si le brindaba apoyo a un “amigo”, este terminaba fracturando mi confianza. Por más que me esforzara por cumplir con mis obligaciones pensaba que no era suficiente o creían que me exigía de más. Al principio no quería darme cuenta que lo que necesitaba era darme un respiro. Si no comprendía eso, era porque de cierta manera tenía miedo.

Me di un respiro para lograr un cambio

La vida es increíble, pues de una u otra manera te va dando señales que de ti depende tomar o no. A veces estamos tan enfocadas en los problemas que ignoramos lo demás. Por eso debemos poner atención para saber qué hacer. Cuando decidí darme un respiro todo cambió para mí. Era un nuevo comienzo, por así decirlo, pero comprendí que era para mejorar. Después de todo lo que había pasado, era necesario salir de ese ambiente tóxico y volver a respirar.

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