Cuando creemos que ellos son los patanes, pero más bien se trata de nosotras…

En más de una ocasión he escuchado a muchas mujeres decir que ellos son los patanes en las relaciones. De hecho, debo reconocer que yo también lo he hecho. Sí, hay hombres malos, pero por desgracia tendemos a generalizar y a creer que todos son así, y no es cierto. Así como hay hombres malvados, también hay mujeres. La cuestión es que las mujeres pocas veces aceptamos ese tipo de cuestiones. Nunca nos gusta que nos tachen de las malas o de canallas. Creo que tampoco es justo que siempre hagamos ver a los hombres como los malos y nosotras como las víctimas.

La gente siempre sorprende

Hace poco platiqué con un amigo hombre y me hizo ver las cosas desde una nueva perspectiva. Quiero mucho a ese amigo, pero el hecho de que mi visión haya cambiado no fue por eso. Más bien, comencé a comprender su perspectiva y entendí que ellos no siempre son los malvados del cuento. En su caso, sostuvo una relación que aparentemente iba de maravilla. Eso sí, él acepta que las cosas se dieron de manera muy rápida y quizá eso fue un factor que no lo ayudó a darse cuenta antes de la realidad. Seguro has notado que cuando empiezas a salir con alguien, todo parece ser de color rosa, pero conforme el tiempo pasa, comprendes que no es tan bueno como imaginabas. Algo así le pasó a él, pero en un principio no le dio tanta importancia. Se enfocó en tratar de ser feliz con la mujer y parecía que lo conseguía.

Fue pasando el tiempo…

En pocos días, ella sacó su verdadero yo y mi amigo se dio cuenta de que algo no andaba bien. Ella lo celaba demasiado. Si él tenía éxito en el trabajo, ella, en lugar de alegrarse por él o felicitarlo, le echaba las cosas en cara. ¡Cómo era posible que él llegara tan lejos y ella se mantuviera a su sombra! Dentro del trabajo fue su principal señal de alerta, pues siempre había un motivo por el que ella buscaba pelea. El salario, “las preferencias de sus jefes”, por qué convivía con otros compañeros en lugar de ir a verla a ella. Pffff, podría seguir con la lista, pero bueno, solo quiero que te des una idea de lo mal que ella estaba.

Mujer tóxica

Lo peor vino cuando la mamá de mi amigo se puso mal. Él casi no estaba en casa porque tenía que hacer guardias. Era entendible que su vida había dado un giro inesperado y lo único que quería era que su mamá saliera del hospital. Creo que algunas personas no entienden eso. Parecía que a ella poco le importaba que él estuviera pasando por un mal momento en el que necesitaba su apoyo. En lugar de entender cuál era el motivo por el que no se podían ver, se puso a hacer drama. Le dijo de cosas, armó muchos shows y bueno, fue entonces cuando él comprendió que ella era la patana. (Por así decirlo).

Luego, él no dudó en terminar esa relación, pues en vez de sentirse apoyado, parecía que tenía que rendir más cuentas de las que podía en ese momento. Así que ahí hay una experiencia de que no sólo ellos son los patanes en las  relaciones. También hay que saber reconocer cuando nosotras nos pasamos de listas y abusamos de su bondad.

¿Te ha pasado algo así?

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