Creí que a mis 50 años ya no encontraría al amor, pero…

Soy una mujer madura, que en los últimos meses ha estado haciendo una recapitulación de todo lo que ha sucedido en mi camino. Tal vez te preguntes por qué lo hago. Bueno, a mis 50 años veo la vida de una manera muy distinta a la de los jóvenes o niños. El camino por el que he transitado no ha sido nada sencillo, pero eso no quiere decir que no valga la pena cada cosa que he hecho y vivido. Sin embargo, luego de quedar viuda, creí que jamás volvería a encontrar a alguien con quien compartir mi vida, mis aventuras y mis pasiones.

Tuve un matrimonio feliz

Conocí al amor de mi vida cuando tenía 20 años y luego de salir por 3 años, decidimos casarnos. Tanto sus padres como los míos creían que lo que hacíamos era una locura. Aseguraban que éramos muy jóvenes y no les agradó mucho la noticia de nuestro matrimonio. Ellos deseaban que conociéramos más gente, que viviéramos sin atarnos a alguien tan jóvenes. Sin embargo, en contra de lo que todos decían, nos casamos. Por fortuna, en ese tiempo ya habíamos terminado nuestras carreras profesionales y eso nos dio las armas necesarias para ahorrar para nuestro futuro. Los primeros meses fueron complicados por las cuestiones económicas, pero logramos salir adelante. Pasaron uno, dos, tres y varios años de matrimonio. Contrario a lo que todos creían, nuestra relación se fortalecía más y más.

Amor de verdad

Compartí muchos años con ese hombre y sin duda mi matrimonio fue maravilloso. Pasamos juntos nuestro cumpleaños número 30, 40, pero… Luego de sentirse mal en varias ocasiones, mi esposo acudió al médico para recibir una noticia devastadora. Le habían detectado cáncer y lo peor es que ya estaba en etapa terminal. Ya no había mucho por hacer. Cuando supimos de su enfermedad, faltaba poco para que los dos llegáramos a los 50. Apenas pasamos mi cumpleaños juntos cuando él se fue. Me dolió mucho perder a mi esposo, pero tenía la tranquilidad de saber que había compartido la mayor parte de mi existencia con el hombre que amaba.

Qué podía esperar a mis 50 años

Ya había vivido lo suficiente al lado de la persona que más amaba, así que me sentía tranquila. Incluso ya no pensaba en amar de nuevo. Creía que a mis 50 años ya no iba a encontrar a alguien para compartir mis intereses, mis aventuras. Sin embargo, luego de perder a mi esposo, comencé a ir a diversos talleres para usar mi tiempo de manera productiva. En uno de esos talleres, conocí a un hombre con el que empecé a llevarme muy bien.

Nuestros gustos eran similares y eso nos ayudaba a tener mucho más para compartir. Mis hijos me decían que me diera la oportunidad de salir con alguien nuevamente. Al principio creí que era una locura, pero accedí. Comenzamos a salir y todo era grandioso. Ahora, a punto de cumplir 60 años, puedo decirte que vale la pena seguir creyendo en el amor sin importar la edad que tengamos. Bien dicen que para el amor no hay edad.

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