Cosas saludables que estoy haciendo antes de llegar al tercer piso

Para muchos, decir que están llegando al tercer piso es una cuestión bastante dura. Creen que cumplir 30 años es comenzar la vejez. Sí, puede que digan que a partir de ese momento empiezas a oler a viejito (aunque la verdad se me hace una exageración). Debido a eso, pocos somos los que gritamos con orgullo a los cuatro vientos que estamos más cerca de los 30. Yo aún no los cumplo, pero me estoy preparando para recibirlos de la mejor manera. Hay ciertas cosas saludables que he decidido revisar en mi vida para saber que todo va por buen camino. Lo mejor es que en estos casos, son aspectos que no puedes adoptar solo a los 30, incluso desde antes puedes hacerlos y obtener mejores resultados en tu vida.

No tener una vida sedentaria

Entre las cosas saludables que estoy haciendo es asegurarme de abandonar el sedentarismo. Por desgracia, debido al trabajo paso mucho tiempo sentada y sé que eso es una de las peores cosas para el organismo. Para que mi vida y salud no se vean afectadas, hago ejercicio de forma regular y estando en el trabajo me muevo cada vez que puedo para que mi cuerpo no se mantenga tanto tiempo en una sola posición.

Comer de manera saludable

Otra de las cosas saludables que me estoy asegurando de llevar a cabo en mi vida es respecto a mi alimentación. No voy a negar que de vez en cuando como una gran rebanada de pastel de chocolate, un helado de tres bolas o una hamburguesa con papas. Sí, la comida es deliciosa, pero también soy consciente de que la mejor forma de tener salud es comiendo frutas, verduras y proteínas de manera adecuada. Si intercalo una con otra, puedo estar segura de que mi salud no está en riesgo.

Abrir una cuenta de ahorro

Muchas veces nuestros padres nos dicen que ahorremos para tener una vida digna cuando lleguemos a la madurez. Pocas veces tomamos su consejo en serio, más bien parece una broma. Sin embargo, creo que es necesario tener una cuenta de ahorro que en cualquier momento nos puede sacar de un apuro. Puede parecer innecesaria, pero, créeme, a la larga podrás notar el maravilloso resultado.

Aceptar mi cuerpo tal cual es

Tengo muchas amigas de más de 30 años, que se sienten frustradas por el cuerpo que tienen. Tal vez no soy una modelo, pero tampoco me siento inconforme con el cuerpo que tengo. Al contrario, todos los días agradezco que tengo mis cuatro extremidades. Agradezco que puedo ver, oír, hablar. Muchas personas quisieran aprovechar de otra manera y no les es posible. Así que sí, soy feliz como soy y eso es lo que me hace disfrutar de todo lo que hago.

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