Cosas que solo vivimos las madres solteras

Ser madre es una labor increíble que todas llevamos de una u otra manera con la misma finalidad: que nuestros hijos sean felices. Hacemos todo lo que esté en nuestras manos para verlos bien en todos los aspectos. Sin embargo, debo reconocer que ser madre soltera es una doble labor que debe ser aplaudida. Muchas veces es fácil juzgar, pero pocas se ponen en el lugar de las madres solteras. No te sientas sola, porque no lo estás. Yo también soy madre soltera y me siento orgullosa de ello.

Doble trabajo

Siendo madres solteras, toda la carga de trabajo solo recae en nosotras. Ya sea que se trate de las labores del hogar, las tareas de los hijos o el trabajo fuera de casa. Sabemos que debemos salir de casa a buscar algo que nos dé una remuneración económica con la que podamos solventar los gastos de la familia. Como mamá soltera, tengo que pararme más temprano y arreglarme pronto. Una vez lista, ayudo a que mis hijos queden listos para salir rumbo a la escuela. Lo mismo sucede en las tardes, pues aunque venga cansada del trabajo, me siento con ellos a hacer la tarea. Cuando se van a dormir, preparo la comida para el día siguiente y si me quedaron pendientes del trabajo, los termino y luego me voy a dormir.

Mucha dedicación

A veces resulta complicado, pues tengo que ir con ambos hijos a eventos en la escuela. Resulta difícil partirme en dos para cubrir las dos juntas de boletas. No imagino qué pasará cuando ya no estén en la misma escuela, pues ahí sí tendré que correr de una escuela a otra. (Espero que eso no suceda).

Más cansancio

Una de las cosas más comunes que pasan entre las madres solteras es el cansancio extremo. Por mucho que tengamos gente que nos ayude, la mayor carga de trabajo recae sobre nosotras. Como dije, se trata de atender casa, las necesidades de la familia. También cubrir las necesidades propias, más todo lo que se vaya presentando. Como que uno de los hijos se enferme. También cuando piden tareas para los padres o hay que arreglar los disfraces para una obra o para el día del niño. Tenemos que hacer todo eso de un día para otro, a veces sin dormir. Luego de eso hay que irnos al trabajo y seguir con las actividades del día a día.

De vez en cuando queremos salir huyendo

Sí, debo reconocer que de vez en cuando desearíamos salir corriendo. Dejar todo como está e irnos a un lugar en el que podamos tener calma y respirar sin estrés alguno. A veces quisiéramos que nuestros hijos no dieran tanta lata para que pudiéramos irnos a dormir junto con ellos y así descansar. Sin embargo, sabemos que no es así. Son solo sueños que tenemos para beneficiarnos un poco.

Cada momento vale por completo la pena

Sin embargo, a pesar de todo el cansancio o sufrimiento que podemos pasar las madres solteras, puedo decir que es una experiencia maravillosa. Ver a los hijos crecer y progresar nos llena de orgullo. Ellos saben que todo lo que hacemos, lo hacemos de corazón y es muy reconfortante.

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