Cosas que debes hacer (y no) el día de tu boda, ¡te cuento mi experiencia!

Bien me decían que el día en que te casas es cerrar un ciclo de vida y comenzar. Una boda parece que ha perdido importancia en la actualidad. Parece que lo de hoy es irte a vivir en unión libre con el ser amado. Así, si las cosas no funcionan, simplemente toman sus cositas y cada quien sigue su camino. Yo me casé, hace algunos años y quiero contarte mi experiencia. Lo hago, para que tengas presente qué cosas son las que merecen toda tu atención y cuáles no. Estoy segura de que deseas que ese día salga perfecto. En realidad, lo único que debe importarte es que tú te sientas feliz y disfrutes ese momento.

Debes: pensar si realmente necesitas una boda tan exuberante

Hay muchos estilos de boda, desde la decoración, hasta el vestido que elegirás. Antes de tomar una decisión, considera qué es lo que están buscando tu prometido y tú. No se trata de que tiren la casa por la ventana, se trata de que disfruten, de que la pasen bien con la gente que quieren y de que sea un día especial. Así que puede ser una boda super elaborada o algo super sencillo y no pasa nada. Yo, por ejemplo, opté por una boda muy íntima, en la que solo estuvieran nuestros amigos más allegados y nuestras familias, no más.

Apoyarte en un experto

Si de verdad quieres que no se te escape nada y todo salga de maravilla, lo mejor es contar con el apoyo de un especialista en bodas. Puedes cotizar entre las personas que ofrecen esos servicios para saber qué te conviene más. Si crees que es un gasto innecesario, no te sientas obligada a contratar a nadie. Eso sí, asegúrate de llevar un control de lo que quieres y de lo que ya tienes para que no te lleves sorpresas el mero día de la boda.

Haz que tu boda sea única y disfrútala

Cuando tus amigas, tu mamá y tu familia sepan que te casas, querrán ayudarte con los preparativos. Eso significa que van a darte más que opiniones y en más de una ocasión desearán que las cosas se hagan como ellos dicen. Guarda la calma y no dejes que nadie decida por ti. Es la boda de tu prometido y tuya y los únicos que deben tener las decisiones son ustedes dos. Es boda de los dos y nadie más tiene por qué decidir sobre cómo se llevará a cabo la celebración.

Evita: emborracharte de más

Ese día tus emociones están al límite y beber un poquito más de alcohol podrías impedir que lo disfrutar como se debe. Lo mejor es que no tomes en exceso para que puedas ser partícipe de toda la presentación, sin tener lagunas mentales del evento. Mi esposo, por ejemplo, tomó tanto con sus amigos, que no recuerda lo último de la boda y bueno, eso no es nada grato.

Seguir tradiciones que ni siquiera conoces

Evita querer verte muy sofisticada o a la moda y adoptes tradiciones que ni tienes idea de qué tratan. Enfócate en lo que ustedes desean y listo. Mi suegra quería que hiciéramos una serie de rituales, pero no accedimos porque no teníamos idea de qué se trataban.

Invitar a quienes no quieres tener en ese día especial

Solo deben estar las personas con las que ustedes quieren compartir un momento tan especial. Recuerdo que en nuestra boda, mi madre quería que invitáramos a vecinos y gente que ella conocía. Estoy de acuerdo que se sentía feliz por mí, pero no por eso iba a traer gente que no conocía. Siempre es mejor que solo estén quienes ustedes dos desean.

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