Cómo ser mamá y estudiante al mismo tiempo y no morir en el intento

El la actualidad, ser mamá es un gran reto. Sobre todo si en tu plan de vida está desarrollarte académica y profesionalmente. Ya sea que te embaraces mientras eres estudiante o que hayas decidido volver a a la escuela después de haber sido madre, hay algunos consejos para sobrevivir siendo mamá y estudiante.

No tienes que hacerlo sola

Para que ser mamá y estudiante al mismo tiempo se convierta en realidad, intervienen muchos factores. Uno de los más importantes es encontrar el círculo de apoyo perfecto para ti. La mayor angustia que puede tener una madre es descuidar a sus hijos por cualquiera que sea la situación. Sin embargo, hay alternativas. Tu familia será un pilar indispensable para tomar la decisión de continuar estudiando. Ellos siempre querrán ver que te superes y no dudarán en organizarse para cuidar de tu hijo o hija mientras asistes a clases. Tus amigos serán otra parte muy importante en esta etapa de tu vida. No importa si los conociste hace poco o son amigos de siempre. En algunas situaciones ellos entenderán mejor tus necesidades y cómo te sientes, por lo que estarán dispuestos a ayudarte. Si tus hijos ya son algo mayores también considéralos como parte de ese círculo.

Haz que tus profesores lo sepan

Yo sé que deseas ser percibida como una estudiante más. Eso incluye que a veces no quieras que las demás personas no tengan consideraciones especiales por ser mamá. Sin embargo, créeme que las necesitarás de vez en cuando. Imagina que estás en medio de una clase y recibes la llamada de la persona que está cuidando a tu bebé diciendo que necesita que vuelvas a casa. Cuando los hijos son pequeños la probabilidad de que se enfermen de un momento a otro es muy alta. Por supuesto que sin pensarlo dos veces dejarás cualquier actividad académica para atender la salud de tu pequeño, pero tienes que hablarlo. Infórmales tu situación a tus profesores desde el principio del curso o díselos cuando se presente alguna contingencia. Aprenderás a tomar esa decisión correctamente conforme tengas más experiencia.

¿Y con los compañeros?

El tema de los compañeros de clase también es importante. En mi experiencia y la de algunas amigas, la conclusión es que es bueno que ellos sepan que eres mamá. La verdad es que no es tan duro como parece. No vamos a negar que hay personas a nuestro alrededor que usan la condición de madre de una mujer para hacerla sentir mal. Sin embargo, son pocas. Las buenas personas siempre son mayoría. El hecho de que tus compañeros de clase (ya sean o no tus amigos) sepan que tienes hijos esperándote en casa los volverá empáticos. La empatía te servirá para muchas cosas. Por ejemplo:

  • Si necesitas irte para atender alguna emergencia de tu hijo. Ellos no dudarán en compartirte los apuntes o instrucciones de la clase a la que faltaste.
  • Cuando trabajen en equipo. Serán sensibles y te asignarán tareas que puedas realizar sin descuidar a tu hijo o hija.
  • Cuando entables amistad con ellos. Sabrán que aunque los quieres, tu hijo o hija siempre será más importante.

¿Y el dinero?

Si hay dos cosas caras en esta vida son precisamente ser madre y ser estudiante. Conjugar ambas ocupaciones no será fácil para tus finanzas, pero tampoco imposible. La clave es encontrar la manera correcta de administrarte. Para ello te tengo algunos consejos:

  • Haz un presupuesto cada mes que te permita establecer prioridades. Cuando planeamos nuestros gastos es más fácil evitar gastar de más.
  • Dale prioridad a tu hijo. Si bien los insumos escolares son importantes, lo ideal es elegir aquellos que sean funcionales y se adapten a tu presupuesto.
  • Haz lo posible por ahorrar. Nunca sabes cuando se puede presentar alguna contingencia con tu hijo.

Sí ya has tomado la decisión de ser mamá y estudiante, ¡felicidades! Sabemos que lograrás salir adelante.


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