Cómo se siente la presión social por tener hijos

Ser mujer no es nada fácil. Incluso después de toda la lucha que hicieron miles de mujeres para tener voz en la sociedad. Es un hecho que ahora podemos votar o ir a trabajar, pero parece no ser suficiente. La presión social es bastante pesada si nos enfocamos en la cuestión de la maternidad. Seguro sabes de lo que hablo, pues en más de una ocasión has escuchado: “¿Y para cuándo los niños?”. Sí, suena patético y después de algunas veces resulta cansado, la verdad.

Ser mujer en una sociedad complicada

Desde mi perspectiva, ser mujer es algo maravilloso. Para mí es un privilegio y me siento honrada de ser mujer. Sí, a pesar de todo lo que he tenido que pasar, no puedo quejarme. Incluso los cólicos y las rupturas amorosas me han enseñado un poco más y sigo aprendiendo a ver la vida con los mejores ojos. Por desgracia, a los ojos de los demás no basta solo con ser mujer. Creen que nosotras tenemos la obligación de procrear. Piensan que nuestros cuerpos fueron hechos sólo para tener hijos, atender una familia y cuidar un hogar. ¡Que triste! Es feo darte cuenta de las expectativas que otros tienen de tu vida.

Diferentes planes

No es por llevarle la contra a nadie, pero así como yo, creo que tú tienes muchos planes en la vida. Yo no pasé estudiando más de 10 años para quedarme en casa y ver la vida pasar. Es un hecho que quiero tener una familia con la cual compartir mis logros y derrotas, pero no es mi prioridad. No creo que toda mi vida gire en torno a una familia y, si no la tengo, pensar que mi vida no tiene sentido. La verdad es otra. Quiero seguir viajando, salir con muchos chicos y ¿por qué no?, adquirir más experiencia sexual con ellos. Sin embargo, la presión social sigue agobiándome con el tema de los hijos. Entre más tiempo pasa, piensan que ya no es momento, que ya es peligroso, que ya “se me fue el tren”.

Basta de presión social

La sociedad es la peor a la hora de juzgar, pues solo ve una parte de la situación. Entre más te acercas a los treinta años o un piquito más, empiezan las molestas preguntas. “¿Tan bonita y sin novio?” o “¿no has pensado en tener hijos?”. Incluso si ya tienes hijos, la sociedad te sigue molestando: “¿No piensas darle un hermanito?”, “¿lo vas a dejar solo?”, “no seas egoísta”. Blah, blah, blah. Todos son buenos para hablar y criticar. Sin embargo, a la hora de hacerse cargo, pocos son los que realmente lo hacen.

La verdad es que debemos dejar de lado las ideas y creencias de los demás y solo hacer caso a lo que realmente nosotras deseamos. Si quieres estudiar mucho y viajar por el mundo, ¡hazlo! En caso de que desees tener uno, dos o más hijos, ¡hazlo! Si te quieres ir a vivir con tu pareja sin casarse, ¡es válido! Haz lo que realmente quieras, no olvides que de todos modos nunca tendrás contentos a los demás. Lo único que importa es qué tan feliz eres tú.

Este video te puede gustar