Cómo salí adelante después de una depresión clínica

¿has tenido una época en tu vida donde no podías ni levantarte de la cama? sí, yo la tuve. Tenía 20 años, mientras todas mis amigas habían entrado a la universidad, mi familia pasaba por una de las peores épocas económicas de nuestra historia. Lo grave es que no solo era eso, yo padecía ya desde hacía un tiempo depresión clínica, recuerdo la primer semana de clases de mis amigas como uno de esos momentos en los que no sabía que iba a pasar conmigo.

No importaba lo optimista que fuera en el día a día

Comencé a tomar una carrera técnica en diseño gráfico, asistía a mis clases 3 veces a la semana y los dos días que estaba en casa, me la vivía hundida en la cama, fumaba más de una cajetilla a diario y solía cortar partecitas de mi abdomen para deshacerme de los pensamientos tóxicos que me rondaban. Si lo veo a distancia creo que estaba demasiado metida en mi drama, nunca me enseñaron a ser lo suficientemente autosuficiente, ni a buscar opciones. Mi yo sana de hoy se hubiera metido a trabajar a un starbucks y muy probablemente hubiera podido pagar la universidad yo sola. Pero entonces veía las cosas de forma diferente. Creo que no estaba dispuesta a asumir mi responsabilidad como adulto, no me culpo, no sabía cómo.

Mi yo interno está en depresión

No tenía fuerzas para levantarme de la cama

Recuerdo que en ese tiempo perdí unos 12 kilos, era un esqueleto de 48 kilos que vagaba por la carrera técnica y sentía pena por si misma el resto de la semana. Fue un periodo sumamente oscuro en mi vida, durante las vacaciones de verano de ese año salía solo con mi novio el fin de semana. El resto de ella me encerraba y tenía un miedo muy latente a salir sola. Pensaba en todas las cosas que podían pasarme si salía. Lloraba el 60 % del día en mi cuarto, en el baño, en el jardín y si salía era para escapar al parque de mi casa a seguir fumando y hundirme en los peores pensamientos. Salir con los amigos de la universidad de mi novio me causaba una inseguridad tan grande que procuraba pasar desapercibida para que nadie me hablara. Llegue a pensar que en mi futuro solo había dos caminos : casarme o desaparecer.

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Viví en depresión clínica grave 2 años aproximadamente

Sin medicamentos, ni tratamiento. Yo sabía muy bien lo que tenía, porque la psicóloga de mi preparatoria me había dado un diagnostico, pero con problemas económicos como los presentes en esa época evite que mis padres se involucraran. Después de 2 años con una depresión que me llevo al alcoholismo , tuve una epifanía. Se le podría llamar así, tenía 23 años , sin carrera, con un pequeño trabajo y muchos problemas psicológicos. Tuve en break down, el peor ataque de pánico que tuve en mi vida. Después de gritar por aproximadamente 30 minutos sola en casa, llego mi madre avisada por una vecina que estaba realmente asustada. Con paramédicos en la puerta y un fuerte sedante recobre la conciencia unas 3 horas después. Mis padres decidieron meterme a la universidad a como de lugar.

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Durante mi episodio de pánico

Parte de mi, una parte muy calmada me dijo que si moría de esa forma dejaría a mi familia devastada. Tuve que sobreponerme, empezando la universidad hice de todo para poder pagar los gastos extra que un carrera genera. Fue una línea curveada hasta llegar a un mejor lugar mental. Nunca busque ayuda profesional para tratarme y déjame decirte que de saber lo que sé ahora, hubiera actuado diferente.

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La gente no quiere terapia, entonces toman el camino duro

Yo lo tome, tuve una relación con un buen hombre que me aguanto de todo. Mismo que desafortunadamente tenía un montón de problemas psicológicos que se reflejaban en mí. De haber tomado terapia antes pude evitarme el constante alcoholismo mudo que me acompaño desde la adolescencia, pude haber dejado mi relación codependiente y muy probablemente hubiese tomado la oportunidad de irme al extranjero a terminar mis estudios. El hubiera para mi ya no existe, pero quizás para ti si. A mis 30 años puedo decir que desde que tomo terapia he encontrado la respuesta a un montón de comportamientos nocivos de mi pasado. Cosas que jamás voy a volver a repetir.

¿Cómo salí?

Con mucha fuerza de voluntad, fue un proceso que me duro varios años, cada tropezón se hizo más fuerte hasta que comencé a tomarme más enserio las cosas. Cuando deje mi relación de años y estaba echa bolas con todo lo que pasaba en mi vida, empecé a trabajar en mi misma. Lo sigo haciendo y por supuesto que tengo días buenos y malos, pero puedo asegurarte que el día de hoy las decaídas me duran un par de horas. He aprendido a valerme con meditaciones, trabajo emocional interno y sobre todo una actitud positiva que no es fingida. Mientras más trabajas en ti y más seguridad tienes, empiezas a confiar en tus habilidades. Así no hay quien te pare.

No te aseguro que va a ser un camino recto, tener depresión clínica no es cualquier cosa. Conozco muy bien el sentimiento de quedarte en cama todo el día, que todo te haga llorar y que no le veas sentido a nada. Busca ayuda, hazlo por ti.

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