Cómo mantener la paz mental cuando tu vida está de cabeza

Contar hasta 10 últimamente no está funcionando como debería. De hecho son pocas las veces en estos días donde te has sentido verdaderamente tranquila. Tu paz mental esta por los suelos mientras solo puedes pensar en deudas, problemas familiares, con tu pareja, tu mal desempeño laboral, etc. Me he encontrado en el mismo lugar que tú varias veces. De hecho, es muy común que en estas fechas la depresión y algunos problemas financieros nos mantengan tensas. No obstante, mantener este estado de tensión por más tiempo te va a traer problemas.

Cuando tu vida está de cabeza

 

El grave problema con tener el mundo de cabeza es que tu mente no te deja descansar. Se convierte en un círculo vicioso: mientras más estresada estás menos productiva eres. Eso te hace acumular trabajo y al final del día te sientes agotada. Todo empeora cuando comienzas a pensar tendida en la cama sin saber qué soluciones le puedes dar al problema. Es tiempo de conseguir la paz mental que tu cuerpo tanto necesita.

Deja de darle vueltas al problema

El principal conflicto de estos momentos es que no dejas de darle vuelta a las cosas una y otra vez. Déjame decirte que no por pensarlo 50 veces el problema va a desaparecer. De hecho, permanecer de esta forma hace que el problema se vuelva más agobiante. Algo que he aprendido a lo largo de los años es que pensar de más solo te produce bloqueos. Así que, en vez de acorralarte tú sola en esta situación, debes encontrar la manera de calmar tu mente.

Respira profundamente

Primer consejo que me ha servido increíblemente en estas situaciones. Cuando sientas que ya no puedes más, solo respira muy profundamente. Siéntate, escucha un poco de música relajante, cierra los ojos y respira unos minutos. Te aseguro que el mundo no va a dejar de moverse si dejas de pensar unos cuantos minutos. Necesitas recuperar tu paz mental. Si le sigues dando el poder a las situaciones externas de controlar la forma en la que te sientes, vivirás constantemente en el sufrimiento. Esta forma de pensar suele ser heredada. Yo tuve que lidiar con una mamá que sufría hasta cuando le interrumpías el lavado de la ropa. Recuerdo claramente que ella se exasperaba diciéndome que en ese momento no podía pensar más que en eso. Años después, me encontré adoptando este mismo pensamiento. Entonces lo detuve, me hice consciente de que no puedo reaccionar a todos los estímulos externos, pues es así cómo te conviertes en una maniática.

Empieza por las tareas que te causan más estrés

Los problemas personales y monetarios suelen ser causa de aletargamiento mental. Me refiero a estos lapsus en los que no puedes concentrarte literalmente en nada. Descubrí una regla recientemente que he procurado aplicar en mi día a día y que me está funcionando para conservar la paz mental. Comienza por hacer esas tareas que te producen más ansiedad. Me refiero a las tareas insufribles, como ordenar tu cuarto, lavar la ropa, quitar el polvo o pendientes que tengan fechas límites. Comienza por deshacerte de esos pendientes y te aseguro que todo se irá haciendo más fácil.

Cambia el ambiente donde te encuentras

 

A veces el ambiente no ayuda nada a tu ánimo y esto te estresa aún más. Para que esto no ocurra, te recomiendo convertir tu casa o espacio de trabajo en un lugar relajante. Ayúdate de objetos bonitos, y fotos memorables que te relajen. A mí me ha servido mucho la aromaterapia.

Concéntrate en una sola cosa

Empieza a poner orden a tu vida, solo tienes que poner una sencilla regla para empezar: haz una sola cosa a la vez. Tratar de limpiar, trabajar, hacer ejercicio y agendar cosas al mismo tiempo no es lo ideal. En cuanto dejé de abusar de mi habilidad multitasking comencé a hacer las cosas mejor. Hacer una lista de prioridades también me ha ayudado a mantener la paz mental. Debo admitir que aún no soy experta en el tema, pero por lo menos te puedo decir que te quita un gran peso de encima.

Haz ejercicio

Finalmente, hagas lo que hagas no dejes de lado un espacio para ti misma. Ya sea hacer ejercicio o bien tomar un descanso de vez en cuando. Toma las cosas con calma y acaba con tus pendientes poco a poco; así no perderás la cabeza en el intento.

No olvides que los problemas de la vida vienen y van, no puedes dejar que tu vida se caiga con los inconvenientes que se van presentando.

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