Cómo lograr que tu dinero rinda siempre

Nos guste o no, el dinero tiene una función importante en nuestras vidas. Más allá de darnos la oportunidad de darnos ciertos lujos, ayuda a que compremos lo necesario para vivir. Alimento, ropa, medicamentos son solo algunos productos que necesitamos. El problema está en que si no sabemos ahorrar, jamás podremos tener unos centavos de más para cumplirnos cierto caprichito. Si quieres que tu dinero rinda siempre, te contaré mi secreto.

La realidad supera la ficción

Seguro has visto en más de un programa o película que la vida de soltera es muy fácil. La realidad es que no, pues los gastos son más de los que imaginas. Cuando vives con tus padres, un roomie o una pareja, los gastos son menos porque se dividen entre más personas. Estando sola, la realidad es diferente, pues todo depende de ti. Hay veces que aunque te propongas no gastar de más, siempre surge algún imprevisto que hace que tus planes cambien por completo. Con esta serie de consejos podrás salir adelante con tus gastos y tu dinero, sin necesidad de estresarte.

Gastos hormiga

Más de una vez he llegado ala quincena de puro milagro. La verdad es que antes de escribir esto no había pensado en todos los pequeños gastos que hago y que poco a poco van terminando con mi dinero. Seguro también te ha pasado a ti. Ya sabes, se te antoja un dulce, compras agua todos los días. O quieres el nuevo labial contra el fuego, la contaminación y cuanta cosa más le inventen. Además, tomas un Uber cada fin de semana luego de irte de fiesta. Al principio no lo notas, pero poco a poco tu monedero o tarjeta se van quedando en ceros. Tal vez creas que es difícil o complicado dejar de ahorrar en todas esas cosas innecesarias, pero la verdad es que sí se puede.

Considera los gastos mensuales

Como dije, vivir sola implica que debes pagar muchas cosas tú sola. La luz, el agua, el gas, el teléfono y en algunos casos la renta. Si a eso, le sumas la mensualidad de Spotify, Netflix, el gym y otros tantos servicios, tus gastos se incrementan bastante. Antes de querer correr como pollo sin cabeza considera cuánto ganas. Si es un dinero seguro, has cuentas para saber si te alcanza para pagar todo sin que te quedes en ceros para otras cosas. Luego de eso, analiza qué sí y qué no necesitas para no andar pagando cuentas nada más porque sí.

¿Tarjeta de crédito?

A veces creemos que lo mejor es no tener una tarjeta de crédito. En efecto, no es la mejor opción si la usamos para todo. No estoy diciendo que sea malo tener una tarjeta, más bien se trata de no usarla indiscriminadamente. Guárdala para una verdadera emergencia o para gastos planificados. Aparte de eso, considera hacer una lista de tus gastos y destina cierta cantidad para cada cosa. A eso agrégale una pequeña cantidad para cualquier emergencia.

Ahorra

A veces parece imposible ahorrar, pero si te lo propones puedes lograrlo. Es posible tener una alcancía en la que destines una cantidad de dinero cada semana. Al principio puede que no notes los resultados, pero poco a poco verás que el dinero se va incrementando. Eso sí, una vez que lo veas más lleno, no quieras sacar todo el dinero y usarlo. Mejor mételo a una cuenta de ahorro para que no tengas la tentación en casa.

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