Cómo lidiar con una jefa voluble sin morir en el intento

Cuando entras a trabajar a un lugar lo primero que ocurre es que estás nerviosa. Esto es muy obvio ya que no conoces a quienes serán tus compañeros o cómo será tu nuevo jefe. Los nervios son el doble cuando consigues tu primer trabajo y no sabes bien a qué te estás enfrentando. Esperas que el trabajo te guste, que te lleves bien con tus compañeros y, sobre todo, que no tengas un jefe o una jefa voluble. Para mi mala suerte, en mi primer trabajo tuve que lidiar con una jefa que no era muy amable. No obstante, esto cambió cuando aprendí a tratar con ella. Te cuento cómo hice para ganarme a mi jefa.

La primera impresión

El primer día de trabajo llegó, y yo estaba muy nerviosa. Todo era nuevo para mí y empezaba mi vida laboral, algo que de niña veía muy lejano. Cuando llegué a la empresa me recibió mi jefa, de inmediato le sonreí y me porte muy amable con ella. Quería causarle una buena impresión, pero ella solamente me dijo: “Hola”, y me dejo con mis compañeros. Los días transcurrieron y mi jefa seguía siendo muy cortante y empezaba a tenerle un poco de miedo, ya que si no le contestabas un correo de inmediato ya te estaba llamando para reclamarte. A pesar de que mi jefa era grosera yo en todo momento me porté bien y traté de sobrellevar la situación. Te aconsejo que si tu jefe es así no le contestes o le grites, con esto ocasionarás que tome represalias contra ti.

Aprende a conocer a las personas

Los meses pasaron y yo seguí portándome amable con mi jefa, esto permitió que ella no me viera como una amenaza. Algunos de mis compañeros cometían el error de retarla y esto hacía que su humor empeorara. Había ocasiones en que me encontraba a mi jefa en los pasillos, la saludaba o le preguntaba cómo estaba. Y no, no era para agradarle, solo estaba siendo cortés. Recuerda que aunque tu jefe sea el peor siempre debes ser amable. Conforme pasaba el tiempo, me percaté de que había días en los que mi jefa estaba de buen humor, sonreía y hasta bromeaba. Otros días eran terribles, estaba molesta y se desquitaba conmigo y con mis compañeros. Cuando una persona es voluble, lo mejor que puedes hacer es alejarte. Hay que aprender cuándo es bueno acercarte a ellas y cuándo es mejor estar lejos. Sé tolerante.

Gana su confianza

Ganar la confianza de tu jefe puede ser complicado. Para que esto suceda puede pasar mucho tiempo o quizás nunca lo logres. No obstante, cuando consigues su confianza la relación con tu jefe cambia; esto me pasó a mí. Para que mi jefa voluble confiara en mí transcurrieron varios meses. Durante este tiempo yo le demostré que era responsable con mi trabajo. También demostré que conmigo nunca iba a llegar a tener una discusión porque la escuchaba, y si algo no me parecía se lo decía amablemente. Esto último influyó mucho para que ella comenzará a tratarme bien, incluso en los días en que estaba de mal humor. Mis compañeros llegaron a molestarme diciendo que yo era la favorita, pero la verdad nunca lo tomé así. Lo más importante para tener una buena relación no solo con tu jefe, si no con amigos y pareja es la confianza.

Al final puedes ganar una amiga más

Gracias a que empecé a llevarme bien con mi jefa, ella un día me comentó que me había promovido para un mejor puesto dentro de la empresa. Me dijo que veía buenas cualidades en mí por lo que se había atrevido a recomendarme, esto me sorprendió mucho. Finalmente, me ascendieron y por ende, ella dejó de ser mi jefa. A pesar de que ya no la veía tanto, cuando llegaba a encontrármela nos saludábamos y platicábamos unos minutos. Al final, gané una amiga a la cual tengo que agradecerle mucho. Con ella aprendí no solo cosas laborales, si no también a respetar a las personas sin importar sus cambios de humor. Trata de llevarte bien con esa jefa voluble, te aseguro que dentro de su caparazón y enojo hay una buena persona.

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