Cómo lidiar con una enfermedad mental dentro de una relación amorosa

Amar a alguien con una enfermedad mental no tan severa, como depresión clínica, estrés postraumático o ansiedad es mucho más común de lo que parece. Sin embargo, tener una relación amorosa con una persona con una enfermedad mental puede retarte en muchas formas. Si tienes una relación con alguien que padece una enfermedad mental, necesitas saber y tener presente algunos principios, así no pondrás en riesgo tu bienestar emocional.

No eres su salvadora

Ni lo intentes, la persona delante de ti no puede ser compuesta con pegamento ni cinta adhesiva; menos puede ser salvada con tu amor. No te sientas mal, no estas ahí para ser su psiquiatra y tampoco su psicóloga. Ama a la persona que tienes enfrente, no a la enfermedad mental. No es tu responsabilidad que este chico salga adelante. Esa es su chamba. La tuya, si decides amarlo, es ser su novia, apapacharlo, apoyarlo, pero no llevarte sus problemas a la cama. Tener a un hombre con depresión clínica no es nada sencillo, tienes que aprender a controlar tus emociones y no dejar que te impregne las suyas.

Si no tienes inteligencia emocional es mejor que te alejes

Por ahí siguen diciendo que el amor lo puede todo, pero no siempre. Es posible que tu amor por otra persona quizás no lo pueda todo. El amor que lo puede todo es el amor propio. Ese que puede cambiar la mentalidad de una persona para seguir adelante. Sentir que por estar al lado de una persona enferma mental su vida debe cambiar para bien es una equivocación. Asimismo, cuando no tienes la inteligencia emocional para separara tus problemas de los de tu chic es mejor que te alejes. Cargar los problemas de tu pareja no lo ayuda en nada. Lo siento, pero como alguien que ha estado con una persona deprimida por años, puedo ser completamente sincera. No importa compartir el problema en pareja, pues en este tipo de situaciones solo la persona deprimida puede girar la llave para salir del hoyo.

Ten mucha, pero mucha, paciencia

La vas a necesitar, pues estas personas no son necias porque quieren. Existe mucho trasfondo detrás de los que sufren. Algunos días van a ser excelentes y habrá otros en los que ni siquiera podrán salir de la cama. No van a tener ganas de bañarse, de pararse, de comer ni de abrir los ojos. Y no debes tomar las cosas personalmente. Andar con una persona con una enfermedad mental requiere mucho autocontrol, paciencia y amor.

No compares ni disminuyas lo que está sintiendo tu pareja

Se nos hace fácil decirle a un chico con ansiedad cosas cómo: “podría ser peor, qué pasaría si tuvieras cáncer”. Créeme que si él pudiera dejar de sentir esa ansiedad al estar en un mar de gente, lo haría. Restarle importancia a lo que siente tu pareja no va a hacer que su sufrimiento disminuya mágicamente. La enfermedad está ahí y no va a desaparecer de pronto. Llevará un proceso y todo lo que puedes hacer para ayudarle es escuchar, informarte y no caer en el juego de ser su niñera. Evita solapar a tu chico y tampoco te conviertas en su verdugo.

Reconoce cuando es tiempo de pedir ayuda

Quizá tu novio está pasando en esta única ocasión por una muy fuerte depresión. Si tú no has pasado por algo similar es muy probable que no tengas ni la más remota idea de qué es normal o no. No te preocupes, siempre es bueno pedir ayuda. Tal vez te convenga asistir a terapia para poder sobrellevar las cosas. No hay nada de malo en quedarte con alguien que amas aunque no esté estable emocionalmente. Se le llama amor incondicional. Y te aseguro con el corazón en la mano que una vez que esta persona empiece a encontrar la estabilidad, te lo va a agradecer toda la vida, te quedes o no en su a su lado.

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