Cómo lidiar con la maternidad a los 40

A los 40, los sueños de convertirse en mamá han desaparecido. Ya alcanzaste una gran etapa de madurez y probablemente tienes un hijo adolescente o un joven. Tienes un trabajo poco y te faltan veinte años para la jubilación. Lo que significa que podrás disfrutar de tus años dorados sin muchas preocupaciones. Sin embargo, ¿qué pasa cuando te embarazas a los 40 años? Es como un milagro caído del cielo, un bebé te ha elegido como su futura mamá. De repente, todos esos sueños cambian por completo pues nuevas responsabilidades vienen en camino. Tal vez te sientes sorprendida, desconcertada y un poco inquieta, pero ¡tranquila! No es lo peor que te puede pasar en tu vida, al contrario. Para que te sientas mejor, yo te quiero compartir algunos consejos para lidiar con la maternidad a los 40.

Existe una mayor madurez

Algunas mujeres deciden ser madres a partir de los 40 años porque han alcanzado la madurez suficiente para criar a un niño por buenos pasos. Si en tu caso ha sido un accidente o no lo esperabas, míralo de esta forma. Una madre joven se equivoca y lo vuelve a hacer un millón de veces. A veces no crían a los mejores niños del mundo o son un poco irresponsables. En tu caso, eres una mujer que tomará acciones bien pensadas. Todas tus preocupaciones de la juventud se han ido y puedes dedicarle el 100% de tu tiempo a tu hijo.

No tienes restricciones económicas

Una de las grandes ventajas de ser mamá a los 40 es que ¡ya no sufres por dinero! En la juventud es difícil adaptarse en esta situación, ya sea sola o con un bebé en camino. Quizá tienes un trabajo fijo y de seguro muy bien pagado. A esta edad esos trabajos de estudiante o pequeños quedaron atrás. Has tenido mucho tiempo de invertir acertadamente tu dinero. Sabes administrar tus gastos de este mes y del que viene, así que se puede decir que tu hijo tendrá una buena vida de lujos y de mucho amor.

Tu alimentación es más sana

En el embarazo, la alimentación es muy importante. Sin embargo, a los 40 ya reconoces qué tipo de alimentos te caen bien y cuáles no. Si ya te has embarazo antes, entonces tienes experiencia de lo que sí puedes comer para controlar las náuseas o no contraer infecciones estomacales que pueden afectar tu salud.

No culparías a tu hijo

Muchas madres jóvenes culpan a su hijo de que arruinan la mejor etapa de su vida. De ninguna manera es válido pensar que el niño tiene la culpa de existir. Para ellos, este es un sentimiento de odio y eso no está nada bien. En tu caso, podrás lidiar con él y aunque a veces pierdas la paciencia, sabrás que el no tiene la culpa de estar en este mundo.

Las visitas al ginecólogo serán frecuentes

No debes faltar a ninguna cita con tu ginecólogo, sobre todo a esta edad. De preferencia haz una visita mensual para verificar tu salud y la del bebé.

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