Cómo lidiar con el hecho de ser la oveja negra de la familia

Dentro de las familias todo tenemos un rol. Algunas veces lo asumes tú y otras tantas te lo dan los demás. Desde muy chiquitos las familias te dan un rol: la atrevida, la graciosa. En mi caso siempre fui la oveja negra de la familia. Igual que muchas latinas provengo de una familia muy tradicional. En realidad nunca me sentí identificada con nadie de mi familia y desde niña siempre he sido la que no encaja del todo.

Si tú sientes que eres la oveja negra de la familia, no te quiebres la cabeza. Con los años he encontrado formas de lidiar con esto.  Así que no te sientas mal por ser diferente y mejor encuentra formas constructivas de llevarte bien con tus seres queridos. Aquí te dejo lo que a mí me ha funcionado.

Nunca tomes nada personal

Ser la oveja negra de la familia no es de gratis. Algo tienes que hacer diferente a los demás que les perturba sobremanera. Quizá no quieres tener hijo, te casaste con un divorciado, te divorciaste, estudiaste lo que querías, etc. Por las decisiones que has tomado en la vida muchas personas de tu familia suelen criticarte o hacerte comentario en “broma” al respecto. A mí me costó muchos años de mi vida aprender a no tomarme nada personal. Tip de vida: de nada te sirve pelear o enojarte por la forma de pensar de los demás, así que toma aire siempre que alguien te haga un comentario malintencionado. Esto aplica hasta con tus amigos o compañeros.

No te sientas culpable

Cuando tienes una familia entera diciendo que estás dejada a tus 25 es normal sentir presión, pero no por esto te vas a amargar la vida. Siempre que sientas flaquear y te arrepientas de las decisiones que has tomado piensa qué te han dejado. Normalmente, cuando eres diferente a los demás tomas caminos que nadie ha recorrido en tu familia. Es por ello que se ponen tan aprensivos al respecto. Sin tener una guía, debes aprender a ser firme en tus decisiones y tener muy en claro que lo que haces es para ser feliz. No te sientas culpable por ser diferente. Quizás en tu familia no encajes del todo, pero esto no te hace mala persona ni significa que no te quieran.

Antes de divorciarte de tu familia aprende a ser diplomática

Créeme que existen muchas formas elegantes de mandar a cualquier persona al demonio. Sin embargo, para no ofender a nadie debes ser super diplomática. Obviamente ya sabes los temas sensibles que no debes tratar con tu familia. Así que aléjate de ellos, evítalos para que las reuniones familiares fluyan en santa paz. Evítate disgustos, si eres realmente la oveja negra comportarte como una. Diferente a los demás, no caigas en provocaciones.

Respeta la opinión de los demás

No puedes esperar a ser respetada si no respetas a los demás. En alguna ocasión me dediqué a dar mis opiniones al respecto de varias cosas en una reunión familiar. Claro que todos, además de verme como bicho raro, comenzaron a decirme que no tenía ningún sentido lo que yo estaba diciendo. Me enojé al grado de aventarle una taza de café caliente a un tío que realmente se me hace la persona más cuadrada del mundo. Claro, lo hice cuando tenía 15 o 16 años y aún era muy pequeña. Sin embargo, no olvido lo que me dijo mi papá después del suceso: “Si quieres que te respeten, respeta también las opiniones ajenas, no puedes esperar a que el mundo piense igual que tú”.

No hay razón para sentirte sola

Lo mejor de ser la oveja negra de la familia es encontrar personas que son tan raras como tí. Así que un día sin más comienzas a conocer a otros que piensan igual que tú. Conforme pasan los años, se convierten en esa familia escogida, que nunca te dejarán de lado. Es increíble cómo, a pesar de que la vida te pone en una familia convencional, encuentras a otros raros como tú en el camino. No te desesperes, no estás sola.Y tampoco hay razón para odiar a tu familia, es un ejercicio de tolerancia que tienes que ir practicando cada día.

Abre los ojos. En esta vida pocas cosas son casualidad. Ser la oveja negra de la familia puede hacerte crecer de muchas formas.

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