Cómo descubrí que él es el indicado

Cuando conoces a alguien y hacen clic desde el primer momento, te surgen cientos de dudas en la mente. Incluso, te has de preguntar si es el indicado. La verdad, encontrar la respuesta es algo complejo, pues no se obtiene de un día para otro. Lo más curioso es que no con todas las personas que conocemos sucede eso. También es una realidad que así como puede llegar muy pronto esa persona, puede pasar una eternidad.

Prueba y error

En lo personal, debo aceptar que tuve que pasar por varias relaciones fallidas para encontrar a la persona indicada. No fue sencillo, pues tuve que ir detectando las señales de por qué las cosas no funcionaban con uno o con otro. Sin embargo, no entraré en detalles al respecto. Me enfocaré justo en el momento en que supe que había llegado el indicado. Solo de pensar en él mi rostro se ilumina con una enorme sonrisa.

Supe que es el indicado porque…

Debo reconocer que al principio, cuando empecé a tener trato con el que ahora es mi marido, estaba un poco recelosa. Era desconfiada y temía volver a salir lastimada (como me había pasado en las relaciones pasadas). Sin embargo, poco a poco fue ganando no solo mi confianza, sino mi amor y admiración. Desde el principio, siempre respetó mi tiempo. Más bien, me parecía hacía raro que no estuviera todo el tiempo encima de mí. Estaba acostumbrada a estar siempre con gente que quería hacer prácticamente todo conmigo. Él respetaba tanto mi tiempo, que eso me cautivó. No pasaba el tiempo mandándome mensajes cada cinco minutos para saber si aún lo quería. Además, era, y sigue siendo, muy detallista conmigo y con mis seres queridos.

Convivencia y amor

No te voy a mentir y a decirte que nuestra relación es perfecta, porque no es así.  Sin embargo, hemos aprendido a solucionar los conflictos de manera madura para poder seguir viento en popa. Con las experiencias previas, hemos aprendido que la comunicación es primordial. Sea para hablar de algo bueno o no tan bueno, siempre debe existir. Sabemos que los secretos no existen entre nosotros. ¿De qué serviría estar juntos si nos ocultamos cosas?

Paciencia y admiración

Hemos aprendido que para que la relación funcione, debemos poner los dos de nuestra parte. Por desgracia, todos tenemos la idea de que para que las cosas funcionen, deben recibirse las cosas de manera igualitaria. Sin embargo, con lo vivido, estamos aprendiendo que a veces uno no puede dar tanto y el otro debe dar un poco más. De eso se trata, de echarle ganas juntos siempre, apoyándose incluso cuando hayamos peleado.

Señales claras

Supe que es el indicado porque puedo hablar con él de cualquier cosa y sé que no me va a juzgar. Es mi esposo, pero también mi mejor amigo. Puedo salir con mis amigos sin la necesidad de rendirle cuentas o sin que él tenga que estar conmigo. Tenemos en claro que el espacio en solitario con los amigos o familia también es importante. Nuestra relación no se enfoca en la competencia por ver a quién le va mejor o gana más. Más bien nos apoyamos en todo momento para que los dos podamos seguir escalando juntos. Incluso en las derrotas, hemos aprendido a mantenernos unidos.

Tal vez parece demasiado, pero, créeme, cuando estás con quien amas nada pesa. El amor y la admiración que sientes por el otro es tanta, que se esmeran en que cada día haya más amor en esa relación.

Este video te puede gustar