Cómo afecta la hipersexualización a las niñas

Hipersexualización significa darle un carácter sexualizado a las expresiones, posturas o códigos de vestimenta en una etapa demasiado precoz. Evidentemente todos llegamos a una etapa en la que exploramos nuestra sexualidad y el erotismo como parte de nuestro desarrollo. Aunque es natural, hacerlo en una etapa demasiado temprana puede ser dañino.

Identificación natural

Recuerda que lo ideal es buscar un punto de vista equilibrado. No es preciso satanizar toda clase de maquillaje o tacones. Que una niña juegue a vestirse y maquillarse como mamá sigue siendo sumamente divertido y es parte de la identificación natural entre madre e hija.

Las fuentes más comunes

La realidad es que las niñas se encuentran sumamente bombardeadas para erotizar su apariencia y, en cambio, reciben pocos ejemplos a seguir de figuras infantiles como ellas. Una de las principales fuentes es la publicidad. La televisión, los juguetes, los comerciales y los programas infantiles están llenos de niñas sumamente delgadas usando ropa completamente inapropiada y cargadas de maquillaje.

Además estos personajes suelen dirigirse a niñas, pero retratan problemas de adolescentes, hablando de su atracción por hombres y preocupándose por gustarles. La industria de la moda no es mejor, es común ver prendas con la misma forma y detalles de la ropa de adultas pero en tallas más pequeñas. Además, en internet existen muchísimos tutoriales de maquillaje realizados por niñas, ¿de verdad los necesitan?

Las consecuencias

Todas estas imágenes y productos nos rodean constantemente y parecieran una moda normal. Si otras niñas lo hacen, puede parecer que no está tan mal. La hipersexualización tiene relación con el papel de la mujer como objeto sexual y se adelanta muchísimo la edad en que las niñas se convierten en ello. Debido a esto adoptan roles y comportamientos estereotipados que no corresponden a su etapa de crecimiento. Esto puede desarrollar una percepción deformada de su imagen en ellas: “Me quieren más porque me arreglo más y así soy más bonita”.

Cómo evitarla

  • Sé firme al limitar qué puede ver en la televisión y su acceso a internet.
  • Cuida su vestimenta. Aunque sientas que se podría ver lindísima en ese vestido corto, piensa en el ejemplo que quieres darle para el futuro. Recuerda que no es una versión pequeña de una mujer.
  • Sigue su ritmo en los juegos de identificación de género. Si a ella le gusta el rosa con brillos y tú no lo soportas, no la rechaces. Mejor aprende a aceptar esta etapa y procura moderarla. Recuérdale que sólo es un juego.
  • Reafirma su belleza natural. Es bella sin necesidad de modificar su apariencia. Si un día no quiere peinarse, no le digas algo como: “Tienes que peinarte porque no puedes salir toda fea”. Recuerda que estar arreglada no es lo mismo que ser bonita.

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