Burn out: ¡harta de todo lo que te rodea!, ¿te ha pasado?

¿Estás harta hasta los huesitos, hastiada de todo lo que te rodea? De la gente, tu chamba, tu pareja, tu familia, hasta de la colcha de tu cama. Yo no sabía que había un término para describir este desgaste mental y emocional. Lo supe hace unas semanas cuando decidí hacer algo para salir de ese horripilante estado de ánimo.

El trabajo

Algunas personas amamos nuestro trabajo, ese es mi caso. Crear contenido para redes siempre me deja un dulce sabor a boca. Sin embargo, llega un momento cuando la inspiración, las ganas y todo se te va. Puedes pasar horas frente a la computadora vagando en la nada o, peor aún, ver cómo esos post its con pendientes en vez de despejarse van acumulándose uno tras otro sin poder hacer absolutamente nada. A mí me pasó y aún estoy en el camino de recuperación. El burn out es algo que le pasa a cientos de personas, aunque muy pocas de ellas se dan cuenta a tiempo. La mayoría lo nota cuando se desencadena una colitis nerviosa, un colapso o un ataque de pánico. 

Los síntomas

Te voy a compartir algunos de mis síntomas personales, hay muchos otros. Y con esto espero de corazón que sí estas pasando por algo similar, comiences a tomar cartas en el asunto.

Mis síntomas:

  • Estaba cansada de no poder hacer nada. Veía mi lista de pendientes y aunque tuviera la entera disposición para sacarlos lo más pronto posible, no podía.
  • Dead lines. Por lo general las dead lines a mí me sirven de mucho. Nunca las había rebasado tanto hasta ahora. Es difícil aceptar que no estás siendo lo suficientemente productiva y eso a mí me generó aun más estrés y agotamiento.
  • Cambios de humor raros. Pasaba de un estado vegetativo, a un estrés constante y muy latente, a una desesperación por hacer todo más rápido. Al final el resultado iba de mal en peor, pues no solo era cero productiva, también me dolía el pecho y no podía ni llorar.
  • Depresión. De una forma muy extraña, pues aunque intentaba descansar nada era suficiente. Podía dormir más de seis horas seguidas y luego dormir de noche. Ese fue el síntoma que más captó mi atención.
  • Cero inspiración. Pasar horas con mil ideas en la cabeza para no poder generar tan solo una, era lo que más me desesperaba. Aún lo hace… A eso se le llama burn out.

¿Qué es?

En pocas palabras es estrés crónico. Una gran cantidad de estrés que comienza a carcomer tu día a día y te afecta en todos los ámbitos de tu vida. Simplemente no tienes muchas ganas de hacer nada. El trabajo te disgusta aunque sea algo que ames con locura. Y esto viene porque no supiste poner límites y te estás presionando demasiado. Intentas abarcar mucho sin lograr nada. Es un círculo vicioso porque comienzas tu día diciendo: “hoy sí lo logró”. Antes cumplías tus pendientes y más. Pero hoy… pues hoy solo mandaste siete mails, te saltaste la dieta y, por si fuera poco, te desvelaste cuatro lograr tu meta, pero Facebook se te puso enfrente. Así que acabaste desvelada, comiendo a medianoche papitas y despertando con más pendientes que el día anterior y sin ningún estímulo para ponerte en marcha.

¿Cómo lo solucionamos?

Normalmente hay personas que toman terapia y algunas vacaciones para solucionar el problema. A mí que me gusta tomar al toro por los cuernos. Comencé a hacer lo siguiente y poco a poco estoy resolviendo mi problema.

  • Deja de intentar hacer todo al mismo tiempo. Escoge una sola tarea y cuando la acabes recompénsate con un momento de paz. Es super necesario que te tomes las cosas con calma, porque si no, tu pobre cuerpo se mantiene en estrés todo el santo día. Eso puede afectar tu salud.
  • Comencé a cambiar mi actitud. Soy responsable de mis emociones, eso es algo que reconozco y tengo que aprender a manejar. Empecé a buscar en mi día a día cosas que me hicieran sentir bien. Por ejemplo: compro un té de ida al trabajo, traigo aceites relajantes en mi bolso por si los necesito, consumo más verdura y fruta para sentirme activa. Vengo prevenida para evitar comer de más y el aceite es para esos momentos de taquicardia. Sobre todo, trato de ver lo bueno sobre lo malo e intento no ceder a la frustración.
  • Haz ejercicio. Estar estresada y encerrada te lleva a tomar decisiones poco acertadas. Por ejemplo: en mi caso comencé a tomar esa copa de vino como algo rutinario por las noches. Todas sabemos que consumir alcohol no es la mejor de las decisiones estando estresadas.

Si estás experimentando un burn out, busca ayuda. Es buena idea que lo hables con tus superiores para que te den un poco de tiempo extra. Pide unos días de vacaciones o bien, trata de cambiar algunos hábitos. No sobrestimas tu cabeza. Ponerte límites a ti misma funciona. Por ejemplo: antes de dormir aleja tu celular. Intenta estar en paz en tu cama y descansa lo suficiente.

Este video te puede gustar