Blow job: todo lo que me hubiera gustado saber antes de hacerlo

La primera vez que vi mi cara tan cerca de un pene, no sabía qué tenía más: si pena, miedo de no hacer las cosas bien o de lastimarlo. Debo reconocer que estaba muy nerviosa y no sabía qué expectativas podía tener. Sí, nadie nace sabiendo hacer un blow job y aunque la primera vez puede no ser satisfactoria, sin duda aprendes mucho y vas teniendo tus propios truquitos.

Pregúntale qué le gusta

Parece raro, pero la mejor forma para saber por dónde comenzar, es preguntando. Que él te diga qué le gusta y qué no. Así puedes evitar algunos momentos incómodos o que se apague la chispa de manera inesperada. No sólo puedes hacer el trabajo con la boca, puedes apoyarte de tus manos, tus senos (why not!). Pregúntale si está cómodo acostado o si prefiere estar sentado o parado. También es importante que te sientas cómoda con lo que haces. Puede que te dé pena que él te esté mirando mientras tú haces el trabajo allá abajito, pero la realidad es que a veces él se concentra más en lo que siente que en lo que ve.

Se vale que tu boca tome un descanso

El hecho de que se llame sexo oral, no significa que lo hagas hasta que dejes de sentir la boca. Se vale que tomes un descanso y te ayudes de otras partes de tu cuerpo para continuar. Si tus dientes llegaran a hacer de las suyas, tranquila, sí le dolerá pero tampoco es el fin del mundo. Tu lengua también puede hacerlo gozar, sólo es cuestión de que la deslices por todo el cuerpo del pene hasta los testículos.

Truquitos para calentarlo

Antes de hacer el blow job, puedes jugar con su cuerpo, ya sabes causarle muchas sensaciones que lo hagan querer más. Puedes besar su cadera, sus muslos, su espalda baja.

Lo que NO debe hacerte sentir culpable

  • No debe sentir que el sexo oral es lo único que deben hacer. Ningún hombre puede llegar a pedir sexo oral así sin más, como si sólo pensara en su placer. Debe ser algo de acuerdo mutuo.
  • No todos los penes huelen rico y no debes chuparlo si te sientes incómoda. Un pene que huele mal, habla de mala higiene, así que si no quieres meterlo a tu boca, estás en todo tu derecho de NO hacerlo.
  • No tragues el semen. A algunas parejas les resulta excitante y está bien. Sin embargo, es algo que sólo tú puedes decidir, finalmente la que se va a tragar el semen eres tú no él.

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