Auxilio, me enamoré del papá de mi BFF, pero tengo miedo de perderla a ella

¿Hasta el día de hoy conservas la amistad de alguien de tu niñez? En mi caso, podría decirte orgullosamente que yo sí. Bueno, eso pensaba hasta que me enamoré del papá de mi BFF. Jamás pasó esa idea por mi mente, mucho menos porque a ese hombre le conozco desde que tengo 5 años. Mi amiga y yo nos conocimos desde pequeñas, porque vivíamos por el mismo rumbo e íbamos a la misma escuela. Así comenzó nuestra historia de amistad. Durante todo ese tiempo, jamás vi a ese hombre como alguien en quien yo pudiera fijarme. Obviamente, tenía cinco años, en ese momento sólo pensaba en divertirme y tener más amigos. Todo fue cambiando conforme crecía.

Al llegar a la pubertad

Para ese entonces me di cuenta que me llamaban la atención los hombres mayores. Entré a la secundaria y en lugar de sentirme atraída por mis compañeros o incluso los de años superiores, sólo me fijaba en los maestros. Tal vez porque los encontraba mucho más interesantes que a los pubertos de mis compañeros. Nunca hice nada, pues pensé que esa atracción era algo pasajero. Para ese entonces seguía en contacto con mi amiga de la niñez, pues se había mudado a otro estado y ya no nos veíamos tan seguido.

En la universidad

Cuando entré en la universidad, me di cuenta que realmente siempre me habían atraído hombres más grandes. Varios compañeros me invitaban a salir, querían algo conmigo, pero a todos siempre les decía que no. Casi al finalizar la carrera, tomé una especialidad en la que me reencontré con él. Cuando lo vi, mi corazón comenzó a latir rápidamente y no precisamente porque me diera gusto saber que el padre de mi amiga estaba ahí. Fue muy curioso, porque algo despertó dentro de mi. Cuando él me vio, me sonrió, igualmente contento porque me había reconocido. Los últimos años había perdido contacto con mi amiga porque nuestras carreras nos estaban absorbiendo por completo. Su papá me puso al tanto de lo que pasaba en sus vidas. Su madre había fallecido hace ya un año y los dos trataban de salir adelante.

Me encantaba platicar con él

Pasaba más tiempo con él y la verdad era muy entretenido todo lo que tenía que contarme. Él le daba mis saludos a mi amiga y viceversa. Ahora él era nuestro medio de comunicación más cercano. Por las clases, comenzamos a pasar más tiempo juntos. Cuando mis amigas de la uni se enteraron quién era él, me pidieron que me alejara. No querían que yo saliera lastimada, además decían que él es el papá de mi BFF. Cómo iba a ser eso de que me enamorara de él. De hecho pensaron que yo tenía problemas con mi padre y que por eso me acercaba a él.

En realidad estaba enamorada del papá de mi BFF

Todo era desconcertante para mí, tenía miedo, miedo de lastimar a mi amiga. No sabía cómo manejar mis sentimientos y emociones. Era algo que ya me rebasaba y no entendía qué tenía que hacer para detenerlo. Opté por ir a terapia para que me orientaran. En efecto, ahí comprobé que en verdad no tenía una mala relación con mi padre. Me sentía atraída por este hombre por sus conocimientos, sus charlas y todo lo que compartíamos. Sin querer, nos fuimos enamorando; pero nuestro mayor miedo era que mi amiga saliera lastimada. No sabíamos qué hacer.

Cuando ella lo supo…

Al principio no fue nada sencillo, ella se enojó mucho con los dos. No podía hacerse a la idea de ver a su mejor amiga y a su papá juntos. Nos dejamos de ver y hablar por unos meses. Ni siquiera hablaba con su papá. Un día él habló con ella y le explicó que simplemente se había dado. Que no era nuestra intención lastimarla. Aunque no muy conforme, decidió limar asperezas con nosotros. A ver qué tal nos va a los tres…

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