Aunque las cosas se pongan difíciles, voy a luchar por ti

“No sé qué es lo que voy a hacer”. Cuando comenzaba mi día, y cuando estaba acostada en mi cama en la oscuridad ese pensamiento simplemente no me dejaba en paz. Tenía tantos problemas con mi pareja que la esperanza estaba por los suelos. Entonces pude encontrar la forma de recuperarlo, cuando me mire en el espejo y dije: “Voy a luchar por ti”.

Indiferencia

Después de algunas semanas o quizás unos meses de evitar discusiones y no hablar sobre lo que nos molestaba, llegó la indiferencia para poner ese silencio incómodo entre los dos. Hablar con él era como buscar hidratar la tierra del desierto. Cuando yo le expresaba mi sentir él reaccionaba de una forma muy aprensiva e incluso agresiva. Las primeras veces que lo intenté me daba miedo su reacción, ya no sabía que esperar. Yo solo necesitaba un poco más de interés y atención.

Un día de desesperación

Tuvimos una gran pelea una mañana, al grado de que yo no podía ni siquiera articular palabras para comunicarme. Salí de casa con la mochila para irme a la oficina. Me metí en el taxi sollozando. El chofer me veía a través del retrovisor con mucha pena, hasta que me ofreció un poco de papel. Cuando bajé del coche hacia mi oficina, el conductor me dijo: “Si el amor por el que llora vale la pena, luche por él, no se dé por vencida. Se ve que es una mujer con mucho que dar”.

Voy a luchar por ti

Un desconocido en un taxi me hizo salir de mi estatus de pena. El instinto o el amor se prendió en mi pecho y de repente me encontré investigando formas de hablar con mi pareja para hacer un cambio. Bendito Internet de estos días, hasta conferencias sobre como negociar con tu pareja encontré. Ciertamente escuché todo lo que pude, leí e incluso le hablé a una amiga psicóloga para que me orientara al respecto.

Entonces le escribí una carta y lo esperé en casa con otra actitud

No fue sencillo cambiar el humor con el que él llegó del trabajo. Tuve que mostrarme con nervios de acero, lo senté en la mesa con su cena favorita. Luego le di un pequeño beso en la frente, se me salió una lágrima y le dije al oído: “No tienes idea de cuánto te amo, y porque lo hago voy a luchar por ti, hoy, mañana y el resto de mi vida si es necesario. Cuando estés listo para explicarme por qué estás enojado estaré arriba”. El tomó mi mano apenas me iba y me dijo que encontraríamos la forma de seguir adelante. Después el leyó la carta y algo en sus ojos cambió.

La reconstrucción

Nuestra comunicación ciertamente no era la mejor, tuvimos que asistir a terapia para comenzar a reconstruir nuestra relación. En terapia aprendimos a ser pareja y no muégano. Pues el mayor problema que yo tenía con mi pareja en ese momento era que el no aceptaba que yo tuviera mis propios eventos sociales. Tener una vida aparte a él le causaba conflicto, afortunadamente la terapia nos ayudó a crecer como pareja.

Ten fe si pasas por una situación difícil con tu pareja

No todo está perdido, la comunicación entre ambos debe ser esencial para recuperar la relación. La vida nos pone pruebas y como pareja a veces resulta complicado pasarlas. La verdad es que yo ya no veía el final del problema en el que nos habíamos metido. No obstante, las ganas de seguir con él me hicieron reaccionar. Aunque las cosas se pongan difíciles, el amor verdadero lucha por permanecer.

No tengas miedo, si tienes la opción de sacarlo de tu vida o luchar. No lo dudes, lucha si lo que tienen es amor. No hay lucha por amor que no valga la pena y la vida siempre nos guía hacia adelante. Ten fe en lo que sientes.

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