Así superé al niño que me enamoró durante un año aunque no éramos novios

Durante las épocas de secundaria y preparatoria, de seguro experimentaste todo un drama en el aspecto amoroso. Fueron etapas duras de nuestra adolescencia pues ni hombres ni mujeres entendíamos el amor del todo. Los noviazgos son mucho más intensos y ni se diga del enamoramiento de la persona incorrecta. ¡Uf! Hoy en día me río de ello, pero admito que me clavé muy cañón con un niño y ni siquiera éramos novios. ¿Cómo lo superé? Fácil, con estos sencillos consejos que quiero contarte. Si estás en esta etapa de tu vida o tu hija se encuentra en el punto más alto de tu adolescencia, esto les servirá.

Mi mayor distracción era salir con mis amigos

Fue una época muy divertida para mí. Por fin había hecho mi círculo de amigos y era la mejor medicina de todas. Ya sabes, para superar a un chico debes distraerte y pensar más en ti misma. Yo pensaba en divertirme y mis amigos me hacían reír bastante. Además, ninguno tenía pareja, lo cuál hizo el trabajo más sencillo. No podía decir que me quedaba en casa los fines de semana pues siempre tenía planes para salir. Íbamos al cine, a los bolos, a tomar un café o a la casa de alguien a ver una película. Sí, en ese entonces eran cosas más inocentes que mi madre permitía, pero oye, es igual de divertido con la compañía correcta.

Evitaba checar sus redes sociales

Bueno, en ese entonces las redes sociales eran Facebook y Messenger, pero aún así lo evitaba. En Facebook cualquier chica lo publicaba en su muro y, obvio, moría de celos, así que evité pasar por su perfil. Además, aunque me hablaba todos los días por Messenger, poco a poco fui siendo más fría y no seguía la conversación. Verán, era de esos niños que solo te hablan porque quieren algo. En este caso quería que yo fuera su amiga con derechos, lo cuál acepte y después me botó. En pocas palabras era cuando no tenía compañía, así que me di cuenta y me volví fría, pues era donde más le dolía. Hoy en día, puedes bloquearlo de todas las redes sociales y seguir bien con tu vida. Eso sí, ¡no te hagas una cuenta falsa, así jamás podrás superarlo!

Iba a muchísimas fiestas

Para bailar, reír y cantar más que nada. Las fiestas son divertidas, te olvidas de las penas durante una noche y desahogas todo con tus mejores amigos. Fue todo un año lleno de fiestas; después, olvidé que lo hacía para olvidarlo pues me divertía tanto, que seguí y seguí.

Cada vez tomamos más distancia

El entró a la universidad y yo también, a diferentes escuelas, obviamente, así que fue más fácil. Yo no lo veía todos los días, pero todos lo conocían y era fácil enterarse de lo que pasaba por su vida. En esta nueva etapa me tocaron nuevos círculos sociales. Simplemente, dejamos de hablar por chat y la distancia fue haciendo de las suyas. No me dolió después pues sabía que era lo mejor. Además, no éramos ni fuimos novios, así que ¿para qué llorar?

Otro clavo sacó a otro clavo

En pocas palabras, me enamoré de alguien más y ese alguien sí quería iniciar una relación conmigo. Creo que vale mucho la pena esperar por algo mejor, sin apresurarlo ni tampoco esconderte de ello. Otro clavo sacó a otro clavo y aunque seguí pensando en él, lo olvidé por completo después. Tenía a una persona que sí me merecía. Te lo juro, las personas que valen la pena son las que más tardan en llegar. Es imposible no enamorarse a veces.

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