Así fue cómo lograba concentrarme para mis exámenes finales

¡Ay, la escuela! Una época que a veces me da nostalgia. Aquellos días en que las preocupaciones eran encajar con las personas, los fracasos amorosos y, sobre todo, los exámenes finales. Sí reprobabas muy cañón, te esperaba un gran castigo en casa acompañado de los regaños de tus padres. Para mi fue difícil. Más que nada porque soy una persona super distraída. En mi escuela te daban tres oportunidades para pasar la materia y dependía de un maldito examen. Si definitivamente no podías aprobarlo, entonces tenías que volver a repetir el curso, con el riesgo de repetir el año. En sí la escuela causa mucho estrés y, claro, hallé varias formas de no distraerme y así concentrarme al máximo para mis exámenes finales.

Ordenaba mi propio ambiente

Tener un ambiente agradable, despejado y ordenado te ayuda a concentrarte mucho mejor mientras estudias. En mi caso, me gustaba tener mi habitación más oscura porque mucha luz me provocaba sueño. (Es raro, lo sé). En tu caso, puedes abrir las ventanas y dejar que la luz entre para despejar tu mente. Tiende la cama, acomoda las cosas en su lugar, ordena tu escritorio, etc. Una habitación limpia, iluminada y tranquila será tu mejor ambiente para estudiar.

Me daba una ducha para despertar

Normalmente se estudia un fin de semana o un día antes del examen. Bueno, en vez de llegar de la escuela, comer y nuevamente estudiar, yo te recomiendo que te des una ducha. Así podrás quitarte los restos de malas vibras, estrés y pensamientos negativos. En caso de que sea en un fin de semana, si estás en pijama la mayor parte del día solo te dará sueño o querrás descansar en vez de estudiar. Dúchate y usa ropa cómoda, pero en serio, no uses la pijama.

Preparaba una botana

A veces una botana puede ser buena para despertar tu mente cuando estás cansada de estudiar. Yo, por ejemplo, tenía nueces para botanear. De vez en cuando unas papas fritas o galletas. También puedes optar por la fruta picada con un poco de limón y sal. Mi recomendación es que la tengas lista antes de estudiar o la compres un día antes. De no ser así perderás un poco de tiempo en ir a la tiendita de la esquina.

Apagaba mi celular y lo dejaba en la sala

El celular es una distracción enorme hoy en día, cada vez que te aburres lo usas y pierdes la concentración. Mi truco para concentrarme mejor era apagarlo y dejarlo en la sala o en el comedor. Así sabía que no me ganaría la tentación de prenderlo a cada rato. Además, es más tedioso tener que bajar a la sala por tu teléfono, regresarlo y así sucesivamente. Otra opción es que se lo des a tu mamá para que lo guarde y así no te distraigas.

Comenzaba a leer y releer mis apuntes

No se trata de leer por encima y ya, no te lo puedes aprender de esta manera. Tienes que leer, analizar los apuntes y repetirlo una y otra vez en tu cabeza. Una buena forma de entenderlo es leyendo en voz alta o relacionando cosas con los apuntes. ¿Me explico?

Al sentirme lista, anotaba todo lo que recordaba en una hoja

Era como mi propio examen. Cerraba mis apuntes y en una hoja en blanco anotaba todo lo que recordaba. Al final analizaba si estaba en lo correcto y si me había equivocado en algo, volvía a repasar esa parte. Sobre todo, trataba de entenderlo. Nuevamente, lo volvía a escribir en una hoja y ¡listo!

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