Así fue como supe que era ecoista, ¿tú también lo eres?

A todos les gusta ser vistos, elogiados, premiados y disfrutan ser el foco de atención de los demás. En mi caso es diferente. Yo más bien soy ecoista. Tal vez te suene raro el término, pero es un hecho que no a todos nos gusta estar en el ojo de “huracán”. En los últimos meses me he puesto a analizar mi vida y me he dado cuenta de una cosa bastante peculiar. Estoy rodeada de más narcisistas de los que pude imaginar. El narcisismo es admirarse a uno mismo y a nadie más y esperar que los demás no les quiten tampoco los ojos de encima. Tal vez me llevo bien con todos ellos porque soy lo contrario, aunque parece que tampoco es bueno ser ecoista.

Ecoismo, ¿qué es?

Es un rasgo de la personalidad que todos tenemos en diferente medida. Habla del miedo que podemos sentir si somos percibidos como narcisistas. Es importante recalcar que este rasgo de personalidad es un mecanismo de defensa en quienes en algún momento sintieron que eran demasiado “demandantes”. El narcisista ama sentirse especial, mientras que los opuestos no queremos que nos hagan sentir así. Bastante complicado, ¿no crees? A nadie le gusta pasar inadvertido o no recibir elogios. Al menos eso es lo que se pensaba, pero es una realidad más común de lo que imaginas. En mi caso, ser ecoista no es ser modesta. Se trata más bien del temor que siento por proyectar una imagen egocéntrica y egoísta que podría traerme solo rechazo o críticas.

Supe que era ecoista porque…

Si algo me queda claro, es que las investigaciones respecto a la psicología cada vez ahondan más en un mundo poco explorado. En mi caso, agradezco todo lo que se estudia, pues así, con ayuda de mi terapeuta y de todo lo que sale a la luz, he logrado comprender más sobre mi forma de ser y su origen. Las señales que me delataron como ecoista no están del todo claras, aunque sí puedo hablar de ciertos comportamientos.

Miedo y sensibilidad emocional

Nunca me ha gustado mostrarme como alguien vanidosa ni me gusta acaparar miradas. Ese es tal vez el rasgo más distintivo de esta personalidad. Las ocasiones en que me han hecho sentir “especial”, mi sentimiento es más de incomodidad que de gratitud. Muchas veces he tenido problema por lo mismo, pues piensan que no soy nada cortés, sin embargo, se trata de mi personalidad ecoista. También llegué a dejar de lado mis necesidades con tal de no causarle molestia a los demás, aunque después supe que eso no era bueno. Estaba acostumbrada a dar todo por los demás, aunque yo me quedara vacía y eso a la larga me generó infelicidad.

Consecuencias

Pueden ser devastadoras si no haces algo al respecto, porque por un tiempo está padre dar y dar. Lo malo es que hacerlo todo el tiempo resulta agotador. También es probable que te relaciones con un narcisista en una relación amorosa y siempre habrá equilibrio entre el que quiere recibir todo y el que da todo sin esperar nada a cambio. Para estar bien de salud mental, tuve que aprender a encontrar el equilibrio en mis actitudes. En el dar y en el recibir, pues estoy aprendiendo que no tiene nada de malo sentirme orgullosa de mí y de lo que hago de vez en cuando.

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