Así fue como me di cuenta de que el hombre con el que estaba sólo se quedaba por conveniencia

Alguna vez te has preguntado si el hombre que está contigo lo hace porque realmente te quiere o sólo por conveniencia. La realidad es que todas desearíamos que esa persona con la que compartimos todo, esté ahí por decisión propia, por amor y porque le nace. Sin embargo, hay muchos casos en los que no es así. Desgraciadamente hay muchos hombres y mujeres que abusan de la bondad de otros. Te contaré un poco de mi historia, pues cuando yo creía que estaba con un hombre maravilloso, él sólo me veía como su minita de oro.

Triste, pero cierto

Cuando conocí a este hombre, creí que era grandioso. Nos llevábamos muy bien y siempre teníamos algo diferente de lo que hablar. En verdad el tiempo pasaba volando cuando estábamos juntos. Las primeras veces que salimos él pagaba todo y se mostraba muy amable. (Haciendo la aclaración de que yo también podía pagar, pero él no me dejaba.) Con el paso de los días se fue ganando mi confianza y todo marchaba de maravilla. Decidimos salir más en forma, pero poco a poco me fui dando cuenta de que ese hombre sólo era un vividor y mantenido. ¿Cómo lo supe?

Tú pagas todas las cuentas

Cada vez que salíamos, él tomaba diferentes pretextos para evitar pagar. “Olvidé la cartera, no traigo cambio, no acompleto, puedes pagar y te lo repongo mañana”. Al principio parecía algo normal, pues a todos nos ha pasado alguna vez. Sin embargo, conforme pasaba el tiempo, los pretextos eran más y muy seguido.

Él no te invita a ningún sitio

También comprendí que estaba por conveniencia porque cada vez que quería que nos viéramos y yo le proponía ir al cine o algún sitio nuevo, siempre decía que era mejor estar en casa. Que porque era más cómod y podíamos ver todas las pelis que quisiéramos en la comodidad.

Tú estás más preocupada porque él consiga trabajo

Al poco tiempo de que empezamos a salir, se quedó sin trabajo (o tal vez desde antes ya no tenía trabajo y no me lo había dicho). Sin embargo, cada vez que yo sabía de alguna vacante, siempre ponía un “PERO”. Pero es que no pagan bien, pero es que está super lejos y se me iría todo en el puro pasaje; pero es que… En fin, siempre sobraban pretextos.

Hace planes sobre que vivan juntos

Por si fuera poco y a pesar de que no tenía mucho tiempo de que salíamos, él tuvo la grandiosa idea de que comenzáramos a vivir juntos. Como en ese momento yo ya vivía sola, tal vez pensó que yo podría solucionarle la vida. Quizá lo hice por algunos meses, tontamente. Por fortuna, en cuanto me di cuenta hice algo porque las cosas fueran diferentes. Me costó mucho trabajo que se alejara de mí, pero en cuanto lo hizo, no dudé en mandarlo lo más lejos posible por mi propio bien.

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