Así empezó mi camino a la vida fitness

La verdad es que durante mucho tiempo en mis 20 no hice ejercicio con regularidad. Sin embargo, la mayoría de mis amigos cercanos eran super fitness. Ya sabes, todos marcados y comían saludablemente. Aunque no me consideraba gorda, no puedo negar que cada vez que salíamos de viaje y estábamos en traje de baño me dolía ver los cuerpazos que tenían. No estoy diciendo que ahora tenga el “cuerpower” de J.Lo, pero sí creo que estoy mucho más cerca de la figura que quiero. Me basta con ver fotos de antes para notarlo, y lo más importante: me siento mucho más a gusto con mi cuerpo. No creas que ha sido fácil, mi camino a la vida fitness ha sido largo. Literalmente, lo intenté todo.

Ok, es hora de aplicarme

Cuando por fin decidí hacer ejercicio todos los días, lo primero que hice fue salir a correr. Corrí 600 metros y sentí que moría. ¡Solo 600 metros! Ja ja ja. Así que dije: “Ok, empecemos por algo que tenga más potencial de gustarme”. De vez en cuando iba con un amigo al gimnasio que está por su casa (él era igual o más inexperto que yo) y ahí “entrenábamos”. Obvio, nunca nos dio resultados. Desde chiquita y hasta los 15 años había bailado, así que decidí ir a clases de zumba. Funcionó, pues adquirí condición física y me divertía mientras lo hacía.

Amigos fitness: S.O.S.

Después de tres meses de practicar zumba a diario, sentía que ya no era suficiente. Mi cuerpo fue acostumbrándose pero ya tenía más resistencia. En cuanto dejé de sentirme torpe decidí acercarme a mis amigos fitness para pedirles consejos. La verdad es que, hasta la fecha, estoy agradecida de tener esos amigos, pues aunque ellos no lo saben, me inspiraron muchísimo para empezar a llevar un estilo de vida fitness. Dos de ellos ya hasta son entrenadores personales profesionales. En ese entonces, apenas empezaban. Lo primero que hizo mi mejor amiga fue darme una rutina y un plan alimenticio.

Gym time

Muy bien, ya tenía la teoría, ahora necesitaba un gimnasio para llevarla a la práctica. Como toda mujer nueva en el gimnasio, llegué muerta de miedo. Y no era temor a las máquinas, era miedo a que me juzgaran durísimo. No quería volverme viral en uno de esos videos de epic gym fails. Como no podía pagar un instructor personalizado, lo que hice fue seguir la rutina que me dio mi amiga. Luego investigué más con mis otros mejores amigos: YouTube y Pinterest. ¡Me impresionó ver la cantidad de videos, blogs y aplicaciones que existen sobre cualquier tipo de rutina! Hay apps super completas en las que ingresas tu información y te dan absolutamente todo. Encuentras desde rutinas de ejercicio hasta recetas para tu plan de alimentación. Algunas cuestan, pero aun así, es muuucho más barato que un entrenador personal. Vale la pena, te lo aseguro.

La vida fitness se volvió una necesidad

Decidí aplicarme al 100 % a mi vida fitness. Preparaba mis seis comidas del día una noche antes y hacía un graaan esfuerzo para levantarme temprano e ir a entrenar antes del trabajo. ¡Mi vida cambió! A las 9 de la mañana ya estaba sentada en mi oficina con toda la energía trabajando. Me volví mucho más productiva y comenzaba el día de muy buen humor. Poco a poco empecé a ver resultados. A veces me traumaba por el peso, sentía que hacía de todo y no bajaba. Hasta que la misma amiga que me dio las rutinas me dio un super consejo: “Fíjate en tus medidas y no en el peso”. Y así fue. Actualmente puedo decir que ya no hago ejercicio por bajar de peso, lo hago por sentirme bien. Si dejo de ir mi humor cambia (no para bien) y mi cuerpo, literalmente, no funciona igual.

Me rodeé de gente con los mismos objetivos que yo

Recuerdo que cuando empecé a ser estricta con mi plan de alimentación, en la oficina me molestaban mucho. Frases como: “¿qué tiene?”, “uno no te va a hacer daño”, era lo que escuchaba to-dos-los-dí-as y a to-das-ho-ras. ¡Era muy molesto! No les hice caso, empecé a platicar más con gente que hacía ejercicio y cuidaba su alimentación. De pronto me di cuenta de que ya conocía muchas técnicas, recetas y tips para llevar este estilo de vida. Yo era de las que criticaba muchísimo a la gente fitness que se la pasaba hablando de eso. La verdad, es que ahora más que nunca lo entiendo. Esto se trata de un estilo de vida que no solo hace que te veas increíble sin importar la edad que tengas, sino que tu cuerpo funciona mejor y tu mente atrae cosas positivas.

Espero que esto te motive a iniciar tu vida fitness, ¡tú puedes!

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