Arreglar a tu ex no es tu problema

¿Sigues clavada con el problema de tu ex? ¡Ya no es cosa tuya! Mejor olvídate de intentar sanar sus heridas, borrar fantasmas, etcétera. Él es un adulto que puede cuidarse solo. Así que déjalo que se haga cargo de él mismo, pues no eres su madre ni su pareja. Parece una locura pero en serio muchas mujeres quieren salvar a sus ex de sus depresiones y ansiedades. ¡No te corresponde, mujer!

¡Déjalo!

Si tu ex tiene problemas existenciales desde que era tu pareja y todo siguió igual, no hay nada qué hacer. Ahora ya no están juntos, así que ya no te corresponde querer arreglar sus conflictos. Ni te correspondía antes y mucho menos ahora. Así que no permitas que te robe tu energía y te angustie verlo. Así sea un problemita muy pequeño, hasta el más grande, ¡aléjate! Recuerda la razón por la que dejaron de ser pareja y actúa en consecuencia. A veces algunas relaciones amorosas terminan y siguen siendo amigos, pero son realmente pocas las que lo logran. Cuando lo hacen es porque ambos están en la misma sintonía y pueden compartir su vida sanamente. Así que si tu ex no ha superado este tipo de cosas, elimínalo de tu vida y arregla la tuya.

El ex y su ánima que ronda

El ex que tiene este tipo de problemas rondará cerca de ti hasta que tú lo permitas. ¡Basta!

  • Está triste todo el tiempo, te llama y te dice que te extraña y que no puede vivir sin ti. Quizá es cierto, porque era un papanatas que no hace nada y solo se sienta a decir lo muy triste que está. Solo quiere llamar tu atención y que lo consueles sabiendo que no regresarán.
  • Le echa la culpa a todo el mundo de sus problemas. Todos sus conflictos tienen un culpable menos él ni sus decisiones. Nunca se hace responsable de la consecuencia de éstas. Entonces lo más fácil para él es culpar a los demás. Entre esos culpables por supuesto que te encuentras tú. “Soy completamente infeliz. ¿Por qué el mundo me trata así?”, son expresiones que se repite constantemente.
  • Dice que no es bueno para nada, que todo le sale mal. Entonces sabe que ahí estarás tú para decirle lo mucho que se equivoca. Le dices que él es muy bueno haciendo esto y lo otro. Le elevas su autoestima por un rato y después se vuelve a sentir la misma basura y vuelve a llamarte.
  • Es de los que se preguntan con insistencia por qué te fijaste en él, siendo tan feo y sin chiste. Que nunca nadie más lo hará y que tú, siendo tan hermosa y talentosa, te fuiste a fijar en él.

Estos son los problemas más leves que podemos encontrarnos. Si estás en uno peor, con mayor razón sal corriendo. Ninguno de estos mequetrefes merece un ratito de tu atención. ¡Qué flojera que tengan que recurrir a esto para tenerte un momentito! Solamente te roban tu energía y tu tiempo. Byeeee!

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