Andaba en mis días y corté con mi novio

Las mujeres somos algo bastante interesante. Podría referirme a nosotras como un estuche de monerías. Todas las mujeres que he conocido y yo hemos tenido en algún momento un arranque de locura que nos ha hecho actuar de una manera bastante extraña. Bueno, no es algo raro, pues a veces tantos pensamientos, sentimientos o emociones nos dominan. Yo, por ejemplo, corté con mi novio por culpa de la menstruación. Sí, así como oyes. Me dio un ataque de locura, mis hormonas estaban en una montaña rusa y todo se fue al demonio.

Bendita menstruación

Desde el día en que la menstruación llegó a mi vida, comprendí que la pasaría bastante divertida los próximos 40 años o un poquito más. Recuerdo que las primeras veces que me bajó, parecía muy normal. No había dolor o malestar alguno. Solo se hacía presente la mancha roja en mi ser cada mes. Lo malo fue que conforme iba creciendo, las cosas iban cambiando. Por ahí dicen que el cambio siempre es bueno, pero creo que hay ocasiones en las que no es tan cierto. En el caso de mi menstruación, su existencia fue haciéndose complicada, pues las molestias eran más evidentes. De los cambios de humor ni hablo, había meses en los que se apoderaban de mí de tal forma que parecía que estaba poseída por un terrible demonio.

Montaña rusa de emociones

Luego de varios meses me había acostumbrado a convivir con mis terribles cambios de humor, a causa de mis hormonas. El problema era que solo yo sabía lo que pasaba, aunque para ser sincera muchas veces ni yo me reconocía con esos cambios tan abruptos que tenía. En una de esas ocasiones hice una de las peores cosas que pude haber hecho en mis días: corté con mi novio. Así sin más, porque me sentía irritable, enojada y todo lo malo se apoderó de mí. Recuerdo que ese día había ido a verme a mi casa, pues le dije que me sentía un poco incómoda a causa de la menstruación. Él, muy lindo, accedió. Me llevó una deliciosa sopa de tallarines e iba con toda la disposición de mimarme toda la tarde con tal de que me sintiera mejor. Lo malo fue que yo en vez de agradecerle todos esos detalles, me enojé por todo. Parecía que una voz hablaba en mi mente y me hacía actuar de esa manera.

Corté con mi novio, ¡ups!

De nada sirvió todo lo que él había hecho ese día para hacerme sentir bien. Comencé a reclamarle de todo y sin más le dije que ya no quería nada con él. Él me miró incrédulo y esbozó una sonrisa, pensando que lo que le decía era una broma. Cuando sonrió, yo me enojé aún más, pues pensé que se estaba burlando de lo que le decía. Eso me hizo enojar más y sin más corté con mi novio. Era como si en ese momento hubiera dejado de lado todo lo bueno y sólo me hubiera enfocado en el dolor que sentía. Como insistí tanto en que esa era mi decisión final, mi ahora ex novio no hizo más que despedirse de mi y decir: “Ojalá no te arrepientas de lo que acabas de hacer”. Al día siguiente, como por arte de magia, desperté siendo la misma de siempre. Parecía que habían borrado de mi memoria el día anterior. Cuando recordé lo que había hecho, me sentí peor que un bicho. Lo malo fue que por más excusas y explicaciones que di, no funcionó. Traté de hablar con mi ahora ex, pero me dijo que había sido muy grosera con él y que por más que él trató de hacerme entrar en razón las cosas no salieron como esperaba.

Qué no debes hacer en tus días

Si no quieres que te pase lo mismo que a mí, hay ciertas cosas que puedes hacer.

  • Checa los cambios de humor que tienes y ve con qué frecuencia suceden. Si cada mes te pones mal y parece que andas en una montaña rusa de emociones, será mejor que acudas con el médico. Es posible que tus hormonas tengan un gran desorden que está ocasionando que actúes así.
  • Lleva contigo siempre pastillitas para los cólicos. Créeme, puede ser que la molestia de un cólico te haga cometer locuras. Nunca está de más cargarlas y prevenir un mal rato.
  • Toma té de orégano o canela para que te ayude a disminuir la molestia de cada mes.
  • Si no te sientes con ánimos de ver a tu chico, pídele que se vean otro día. Explícale que te sientes un poco mal y que no quieres ser grosera con él por culpa de tu período.

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