Alicia en el país de las maravillas: todo lo que aprendí de ella

Seguramente has escuchado acerca de la película Alicia en el país de las maravillas. Puede ser que la hayas visto en tu infancia o que sea tu favorita. Recuerdo haberla visto cuando era pequeña, pero en ese entonces creía que era una película más. Ya sabes, para pasar un rato ameno, con una historia de dibujos animados muy entretenida. Sin embargo, ahora, años después y con una mentalidad diferente, he aprendido a verla con otros ojos. Parece extraño o chistoso, pero me ha dejado más aprendizajes de los que en algún momento pude imaginar.

Alicia en el país de las maravillas

Antes de iniciar, debo decirte que Alicia no está plasmada sólo en una película. Existe un libro con el mismo título, escrito por Charles Lutwidge Dogson. Charles era profesor en la Universidad de Oxford y se obsesionó con la hija del decano. De ahí surgió el libro Alicia en el país de las maravillas.

No es cualquier niña

A diferencia de las otras niñas que mostraban las películas, Alicia era fuerte. No se la pasaba lloriqueando porque las cosas no salieran como ella quería. Tampoco estaba a expensas de otros para que así fuera. En la película fue mostrada como una niña que aun con miedo, jamás se detuvo para salir adelante. Frente a los peores obstáculos, su ingenio la ayudó a buscar la salida. Gracias a su alma pura y noble, veía lo mejor del mundo y de las personas. Sin embargo, eso no era pretexto para que dejara que otros hicieran con ella lo que les viniera en gana.

Princesa no, heroína sí

Haz memoria sobre todas las princesas que has visto en las películas. Dejando de lado las condiciones o los lugares en que cada una se desenvuelve, todas tienen algo en común: esperan a alguien para ser salvadas. ¡Patético!, ¿no lo crees? También date cuenta de que todas ellas andan siempre bien vestidas, incluso si tuvieran que ir a una misión a la montaña no pierden el glamour. En cambio, la buena Alicia en el país de las maravillas no teme arruinar su vestido favorito por mancharse con lodo o por tener que recorrer caminos siniestros.

Tiene la frente en alto

Como dije, Alicia es un personaje ejemplar que también demuestra que a veces está bien confrontar a personas o lugares aún desconocidos, con la frente en alto. Respeta a los demás, pero no tiene miedo de expresar sus ideas cuando cree que son una buena opción. Obviamente, si lo hace, tiene un fundamento para ello y no habla solo por hablar.

Sabe que el poder más grande está en ella

Alicia en el país de las maravillas sabe que no necesita de un príncipe para ser rescatada. Entiende que el poder que ella tiene sobre sí misma es el más importante. Por lo tanto, es consciente de que se puede salvar a si misma sin ningún problema. Durante la película se busca y con lo que le ocurre, va descubriendo su propia esencia. Eso aumenta su fuerza interior, por lo que sabe que nada ni nadie la vencerá si ella no lo permite. Sin importar lo poco o mucho que le haya costado entenderlo, descubre que la confianza en sí misma es lo más importante. Confiando y escuchándose a sí misma sabe que puede lograr lo que ella se proponga.

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