Alcen la mano las que piensen que no “todos los hombres son iguales”

No, no todos los hombres son iguales y serán muchas las mujeres que no me dejarán mentir. Aunque algunas sigan los obsoletos patrones de sus padres, estamos en una época en que tenemos el poder del cambio en las manos. Somos nosotras las que decidimos si el hombre a nuestro lado se va a parecer al patán de sus pesadillas o a ese personaje gordo, fodongo, inútil en la casa y que espera a que le sirvan la comida. Soy la chica a las que mis amigas y varias personas recurren tras una ruptura. Y claro que he escuchado la frase miles de veces. Afortunadamente no la comparto, pues puedo decir que he tenido parejas maravillosas con las que he terminado muy bien. El amor ha sido parte de mi vida y reconozco que aunque hay chicos muy perdidos, no todos los hombres son iguales. La cuestión es que a veces no sabemos decidir.

Nosotras podemos decidir

La verdad es que muchas veces tenemos la mala fortuna de seguir eligiendo al mismo tipo de hombre tóxico. Así que tienes algo de culpa, pues sigues repitiendo patrones que deberías dejar atrás. Cuando el chico con el que sales tiene manías parecidas al anterior, debes hacerle caso a tu intuición. Ignorar los focos rojos, te llevará al mismo tipo de relación, con la misma clase de hombre con el que no quieres estar. Así que, viéndolo de esta forma, no es que todos los hombres sean iguales, es que tú eliges al mismo tipo de hombre cuando hay mejores en el menú. Esos hombres buenos que muchas veces das por sentado.

¡Aguas con los focos rojos!

Salir con el chico que nos gusta es maravilloso. A veces tenemos tanta fe en que esta vez va a funcionar, que dejamos de lado los incontables focos rojos. ¡Abre los ojos! Si el chico desde un principio se ve como sapo y actúa como sapo… probablemente sea un sapo. Utiliza tu intuición, pero también tu sentido común. Evita hacerle caso al 100% a tus endorfinas que andan como locas tergiversando las señales. Te aseguro que si miras atrás, la primera cita que tuviste con el último patán que te dejó tuvo muchos focos rojos que decidiste ignorar.

Los hombres también son amor

Los seres humanos somos amor. El problema con muchos hombres es que nadie les enseñó a expresar sus sentimientos correctamente. Con el tiempo, esto los llevó a cometer un sinfín de atrocidades. Así que, mamá, si estás leyendo esto y tienes un pequeño varón en casa, por favor, comienza a hacer la diferencia. Deja que el chiquito llore, no le digas que los hombres no lloran. Consiéntelo y déjalo ser él mismo. Dejemos de criar a hombres con bajo entendimiento emocional. Las mujeres tenemos muy desarrollada esta parte emocional, pero las mamás somos las que tenemos que ayudar a los niños desde pequeños a ser más empáticos y amorosos y enseñarles cómo pueden demostrar su amor.

Ayuda a tu pareja a avanzar juntos

Es super importante que al escoger una pareja puedas contribuir a crear una relación equitativa. ¿De qué modo? Rompiendo algunos patrones obsoletos y heredados. Por ejemplo, enseñándole a tu pareja cosas que quizá nunca aprendió en su casa, como cocinar, lavar, planchar y a realizar las tareas de la casa sin quejarte de su desempeño. Es decir, educa a tu pareja, aunque la palabra educar suene extraña en este contexto. Al principio no será un experto en barrer, pero al quitarle la escoba y hacerlo tú, le estás quitando la responsabilidad de hacerlo. Deja al lado esa “controlitis” si lo que realmente buscas es una pareja que se comporte de forma equitativa.

Rompiendo patrones

De hoy en adelante toma mejores decisiones. Te aseguro que hay muchos hombres con la capacidad de amar como tú lo haces. Elige de modo inteligente y llega a acuerdos con tu pareja. Deja de comportarte como te enseñó tu mamá, si eso no es lo que quieres. Por ejemplo, algo que me encanta de mi pareja actual es que no asume que tengo que hacer los deberes de la casa sola. De hecho, tenemos una tabla en la que las tareas se reparten cada semana. Además, nos consentimos, cuando se nos antoja nos servimos el uno al otro; sin embargo, no soy yo la que lo espera en la mesa con la comida caliente, como veía que mi mamá hacía con mi papá.

Este video te puede gustar